06 Junio - 2016

Colombianos se desnudaron en la plaza de Bolívar de Bogotá

Hombres y mujeres, unas seis mil personas, posaron para la lente de de Tunick. Se lograron muy buenas fotografías en la madrugada de este domingo 5 de junio, parece que hubo más mujeres que hombres, juzguen ustedes.

04 Junio - 2016

Óscar Domínguez, cronista

Decálogo y lección. Lo primero, porque el autor se ha puesto en el trabajo de clasificar el material como si se tratara de imprimir las tablas de la ley del periodismo en un espejo: no hay tema, por frívolo que parezca, que no nos retrate de cuerpo entero. Desde las juguetonas disquisiciones alrededor del ombligo del almanaque, hasta la furtiva lágrima que asoma en la despedida al Ñero que murió por fax; las desvertebradas notas unidas aquí por la pasta y el lomo de un volumen, se convierten en señales de identidad para un país que no conoce su rostro porque a la hora de escribir desprecia el lenguaje cotidiano.

04 Junio - 2016

Diccionario absurdo

La nieve es una de las cosas más bellas que hay en el mundo. Cuando está cayendo, parece que estuvieran desplumando allá arriba unos setecientos mil trillones de billones de palomitas blancas y dejando caer las plumitas, o que unos cien mil trillones de millones de ángeles se hubieran puesto a raspar la luna con una garlopa y a dejarnos caer las virutas.

04 Junio - 2016

M. Duplan

M. Duplan (ochenta años, inventor de la seda artificial y millonario) cuenta como en junio de 1940 permaneció en su castillo mientras todos sus sirvientes habían huído. Vivió una semana completamente solo y releía, cada noche, el pasaje de La guerra y la paz en el que el viejo Bolkonski espera a los franceses. Luego un día, vio llegar por la alameda, que existía ya en tiempos de su abuelo, un pequeño destacamento de alemanes. Se plantó sobre el umbral de su puerta, las manos en los bolsillos y a sus pies un cordero que acababa de degollar.

04 Junio - 2016

El cielo es para los ricos

Si Dios os muestra un camino que os va a proporcionar más riqueza que siguiendo un camino distinto (sin perjuicio de vuestra alma ni de la de los demás), y lo rechazárais para seguir el que os enriquecerá menos, ponéis obstáculos a los fines de vuestra vocación y os negáis a ser administradores de Dios y a aceptar sus dones para utilizarlos en Su servicio cuando El lo exigiera. Podéis trabajar para ser ricos, no para poner luego vuestra riqueza al servicio de vuestra sensualidad y vuestros pecados, sino para honrar con ella a Dios.