04 Junio - 2016

El cielo es para los ricos

Si Dios os muestra un camino que os va a proporcionar más riqueza que siguiendo un camino distinto (sin perjuicio de vuestra alma ni de la de los demás), y lo rechazárais para seguir el que os enriquecerá menos, ponéis obstáculos a los fines de vuestra vocación y os negáis a ser administradores de Dios y a aceptar sus dones para utilizarlos en Su servicio cuando El lo exigiera. Podéis trabajar para ser ricos, no para poner luego vuestra riqueza al servicio de vuestra sensualidad y vuestros pecados, sino para honrar con ella a Dios.

04 Junio - 2016

Rey, filósofo y Dios

Sören Kierkegaard, Frygt og Boeven, 1843. En efecto, cuando lo torturaron confesó que, de pronto, había comprendido el sentido de las palabras de Heráclito -«el camino de lo alto»- y por qué el filósofo había enseñado que el alma mejor es la más seca y la más ardiente. Declaró que en este sentido su alma era la más perfecta, y que había querido proclamarlo. No alegó más causa para su acción que su pasión por la gloria y la alegría de oír mencionar su nombre. Dijo que sólo Eróstrato había sido coronado por Eróstrato, que él era hijo de su obra y que su obra era la esencia del mundo: que habría sido, a un mismo tiempo, rey, filósofo y dios, único entre los hombres.

04 Junio - 2016

Zapatero a tus zapatos

Entre los aguadores que en un tiempo acudían a este pozo, había un tipo robusto, ancho de espaldas y patizambo, llamado Pedro Gil, al que llamaban Peregil para abreviar. Al ser aguador, naturalmente era gallego, oriundo de Galicia, ya que la naturaleza parece haber formado razas de hombres, como lo ha hecho de animales, para distintas clases de trabajo. En Francia todos los limpiabotas son saboyanos; los mozos de hotel, suizos; y en los días de levita y peluca empolvada en Inglaterra, no había nadie como un irlandés, acostumbrado al barro de su país, para transportar, con regular balanceo, una silla de mano. Lo mismo ocurre en España: los aguadores y mozos de cuerda son todos robustos hijos de Galicia. Nadie dice «Búscame un mozo», sino: «Llama a un gallego». Entre los aguadores que en un tiempo acudían a este pozo, había un tipo robusto, ancho de espaldas y patizambo, llamado Pedro Gil, al que llamaban Peregil para abreviar. Al ser aguador, naturalmente era gallego, oriundo de Galicia, ya que la naturaleza parece haber formado razas de hombres, como lo ha hecho de animales, para distintas clases de trabajo. En Francia todos los limpiabotas son saboyanos; los mozos de hotel, suizos; y en los días de levita y peluca empolvada en Inglaterra, no había nadie como un irlandés, acostumbrado al barro de su país, para transportar, con regular balanceo, una silla de mano. Lo mismo ocurre en España: los aguadores y mozos de cuerda son todos robustos hijos de Galicia. Nadie dice «Búscame un mozo», sino: «Llama a un gallego». Washington Irving, Tales of the Alhambra, 1832

04 Junio - 2016

El juego del Fomeque

Había un tramposo, vago de profesión, que convidó a unos estudiantes de buenas costumbres a jugar, porque les vio algún dinerillo. Ellos no sabían ningún juego de azar; y el tramposo les dijo que podrían jugar al «fómeque», que era un juego muy sencillo. Aceptaron ellos, cazaron sus apuestas y el tramposo barajó y dio cartas.

04 Junio - 2016

Testimonio importante

Lorna Marshall: Un hombre me confesó que él no creía que los blancos estuvieran tan entristecidos y atormentados viendo morir a un blanco como los bosquimanos a la muerte de uno de los suyos. Hay muchos blancos, dijo, pero tan pocos bosquimanos.

04 Junio - 2016

Un milagro de verdad

Había una vez un escritor ruso, D. Kratchkovski. Chejov había dicho de él, hace una cuarentena de años, que era una joven esperanza de la literatura rusa. Eso le fue fatal. Escribía mal y nadie lo leía. Vivía en la miseria en Montecarlo y jugaba a la ruleta catorce horas al día, cinco francos por aquí, cinco francos por allá. Algo ganaba para sobrevivir. Estaba enjuto, mal rasurado, hirsuto y no cesaba de jugar.