02 Noviembre - 2019

Éxito en la alcaldía de Armenia en la organización del día de las brujitas

Mientras algunos medios de comunicación dicen lo contrario porque uno de los animadores preguntaba a los niños por el nombre del alcalde y desde luego estos no respondían, eran niños, no tenían porque saber el nombre de Óscar Castellanos Tabares, en tanto sí se fueron en elogios con el gobernador, que a él si le había ido muy bien con esos actos.

El Halloween de Castellanos, una vergüenza con los niños
 
Así tituló el medio virtual el quindiano y agregó: La plaza Bolívar de Armenia se llenó de niños el 31 de octubre en la tarde, como cada 31 de diciembre. Hubo juegos inflables y los niños se divirtieron. Sin embargo, el propio alcalde de la ciudad Óscar Castellanos, puso la nota discordante. Se subió a la tarima central y un locutor hacía repetir a los niños el nombre del alcalde, que nadie conoce.
 
Ese nombre era, hasta entonces, desconocido para niños y adultos, pues el locutor preguntaba: ¿Cómo se llama el alcalde de Armenia?, y la plaza enmudecía, hasta que el locutor ayudaba a corear ese nombre del alcalde que, subido en la tarima, tiraba a la multitud dulces, en el más burdo espectáculo circense. Y, después, cuando se agotaron las ‘bananas’, el alcalde empezó a sacar de una tula bombas inflables, y se las tiraba a los niños, para que, en franca lid, en disputa a puños, las ganaran, como los dulces.
 
Las personas que presenciaban el espectáculo desde los edificios vecinos consideraron el hecho como una afrenta a los niños y padres de familia pobres de la ciudad. “No fueron capaces, ni siquiera, de entregarles a los niños los dulces en sus manitas, con el cariño que merece un menor de edad”. “Les tiraban los dulces para que se apiñaran a pelear por ellos, como en la más insultante plaza de la Edad Media”, dijeron otros.
 
La ciudad vivió anoche, como todos los 31 de diciembre, una gran celebración del Halloween, noche de los niños, con disfraces, helados y dulces, pero con una pobre participación del gobierno local. Distinto pasó con el gobernador del Quindío Carlos Eduardo Osorio, que reunió en un sitio cerrado, el Centro de Convenciones, más de 300 niños y sus padres de familia para celebrar con juegos, refrigerios y espectáculos culturales un Halloween de armonía y tradición.
 
En varias zonas de la ciudad se reportaron hechos vandálicos, protagonizados por hordas de motociclistas que, con disfraces, se tomaron parques y avenidas. Los primeros reportes fueron de robos a personas, aunque no se ha indicado de destrozos de edificaciones ni de heridos.