14 Agosto - 2019

Sena cambia la meritocracia por dedocracia. El Disfraz de la Meritocracia en el Sena

Parece ser que en el caso del Sena Quindío están las manos del exsecretario privado del expresidente Álvaro Uribe Vélez, el quindiano Bernardo Moreno Villegas, tiene cuotas burocráticas y así dice Uribe Vélez que el Quindío es el epicentro de la corrupción, él la encabeza, se le suma el escándalo que acaba de publicar Las2orillas, medio virtual que habla de mermelada por borbotones. Estuvimos cerca de una convocatoria abierta que hizo el Sena, todo parecía transparente, pero después cambió las reglas del juego y con lo que va a narrar un joven de la universidad del Rosario es para uno concluir que allí como en otras entidades estatales hace rato se cambió la meritocracia por la dedocracia.

Meritocracia versus dedocracia en el Sena
 
A principios de diciembre del año pasado (2018) salió ampliamente por los principales medios de comunicación la noticia que el Sena iba a abrir una convocatoria para contratar a más de 20.000 instructores, curiosamente una de las principales consignas de este proceso es que sería “meritocrático, abierto y transparente” en el que se seleccionaría a los instructores con “conocimientos más actualizados y la experiencia requerida”.
 
Para esta convocatoria el mismo director nacional del Sena (Carlos Mario Estrada) manifestaba: “Recibí una directriz muy clara del presidente Iván Duque Márquez: hay que despolitizar y recuperar la credibilidad del Sena. Bajo mi administración, todos los procesos meritocráticos serán transparentes. Se elegirán a las personas que queden primero en los concursos, el mejor por meritocracia”.
 
Con esta publicidad del Sena se inscribieron una gran cantidad de colombianos profesionales a las más de 20.000 vacantes para instructores Sena 2019 y bajo los lineamientos iniciales en donde se tenían en cuenta los estudios realizados como técnicos, tecnólogos, profesionales, especializaciones, maestrías y doctorados, dándoles una respectiva puntuación en la circular del día 05 de diciembre del año 2018 No.3-2018-000200.
 
Pero que sorpresa negativa la que se llevan hoy quienes participaron de dicha convocatoria a nivel nacional debido a que a última hora y después de postularse dentro de las fechas establecidas, el Sena con una nueva circular cambia las reglas: No.3-2018-000206 en donde deroga la circular anterior, en la cual no se tiene en cuenta la formación académica para especializaciones, maestrías y doctorados. De esto se puede hacer varios cuestionamientos:
 
¿Qué mensaje quiere enviar el Sena a los colombianos? ¿es realmente un proceso meritocrático?, si partimos de los “criterios objetivos” de una de las primeras circulares de la convocatoria (3-2018-000200) se puede evidenciar que en un principio se tenía este lineamiento, puesto que en esta se tenía en cuenta los estudios como especializaciones, maestrías y doctorados, como se puede comprobar en la siguiente tabla: 
 

Sin embargo, en la nueva circular No. 3-2018-000206, que se emitió cuando ya había finalizado la mayoría de las postulaciones a las vacantes, esto cambió radicalmente al punto que ya no se tenían en cuenta los estudios como especializaciones, maestrías y doctorados. Es decir, en este cambio de las reglas de juego una especialización, maestría o doctorado no vale absolutamente nada, o mejor dicho, según la circular si vale, pero solo para desempatar.
 
 
Es también muy interesante observar en esta última tabla que un certificado de aptitud profesional vale 3 puntos, mientras que todo un título profesional vale 2 puntos, es curioso descubrir que casualmente los certificados de aptitud profesional ya los tenían por defecto los instructores del Sena ¿acaso quieren amarrar la convocatoria a los instructores que ya estaban en la entidad?.
 
¿Será que ya no sirve de nada tener títulos a nivel profesional y pos grados como especializaciones, maestrías y doctorados en Colombia? ¿Por qué cambiar las reglas después de las postulaciones de los candidatos a instructores Sena?. 
 
¿Será que detrás de todo esto hay intereses políticos del nuevo cambio de gobierno?, ¿en dónde queda la trasparencia en el proceso de selección de los instructores? ¿Es legal cambiar los reglas del juego durante el proceso?
 
¿Y por qué si el Sena siendo una entidad de formación para los colombianos de entrada no le permite a los profesionales que se han esforzado intelectualmente y económicamente por actualizar sus conocimientos invirtiendo dinero en especializaciones, maestrías y doctorados no se les vale ese esfuerzo y ese conocimiento, si precisamente entre mejor esté preparado el personal de instructores del Sena mejor será la educación para sus aprendices y por ende el desarrollo del país?.
 
El mensaje que envía el Sena es de un proceso acomodado, sin transparencia, contradice totalmente lo que mencionaba su director general Carlos Mario Estrada cuando decía que sería un proceso “meritocrático, abierto y transparente”, por lo tanto es otro caso más en Colombia de meritocracia disfrazada. Este joven y otros más presentarán una demanda y desde luego tutelas.