13 Diciembre - 2019

¿Roberto Jairo o Mario Castaño?

Estamos a pocos días de la posesión de los nuevos gobernantes locales y regionales. Desde el 1 de enero del 2020 tendremos nuevas administraciones y nuevas caras en los despachos de las alcaldías y en la gobernación. Tendremos nuevas rutas programáticas que orientaran la gestión pública.

Estamos a pocos días de la posesión de los nuevos gobernantes locales y regionales 
 
Por Horacio Duque Giraldo
 
Por supuesto hay interés por saber en qué términos se están dando los empalmes y que cortes de cuenta harán los nuevos jefes de los gobiernos, acudiendo a la figura del Libro blanco. También por conocer los nuevos gabinetes y funcionarios que se encargaran de atender los diversos campos de la gestión administrativa.
 
Ojala allí estén los mejores liderazgos de nuestro departamento y de Armenia.
 
Desafortunadamente hay rumores que no auguran nada bueno por las experiencias que hemos vivido. Un Cura ladrón de Envigado que nos mandaron de Bogotá; y un parlamentario, Julián Bedoya, de Caucasia (Antioquia), ex policía, con un título falso de abogado, otorgado por la Universidad de Medellín, promovido por el seudoambientalista Representante Luciano Grisales, inmerso, junto a su mujer Mayden, en los escándalos por el robo al Programa de Valorización de Armenia. Bedoya es una ficha del clientelismo más voraz y delincuencial, artífice del régimen de terror imperante en el Bajo Cauca antioqueño.
 
Mario Castaño, senador enmermelado de Manizales, derrotado recientemente por los Verdes e Caldas, prepara sus maletas y “hojas de vida” para aterrizar en la gobernación del Quindío. Castaño es una ficha del viejo clientelismo liberal, recientemente denunciado por Daniel Coronell por la malversación de dineros de las regalías en la Dorada y en otros municipios caldenses.
 
Importante que el Gobernador Roberto Jairo Jaramillo le aclare a los quindianos esa insólita versión.
 
En otros departamentos y municipios los nuevos alcaldes están promoviendo procesos de meritocracia para escoger las nuevas cabezas de los gabinetes regionales.
 
Que nos diga si caeremos de nuevo en manos del protervo sistema clientelar de los recomendados que nos tiene en la postración y el atraso.
 
Tampoco suena bien que la familia de los herederos de Aldemar Rojas, vieja ficha de la jauría ancizarista, de ingrata recordación, pretenda establecer un feudo a perpetuidad en la administración departamental y su Oficina de Planeación, en la que su actual titular, ha sido cómplice de todas las vagabunderías del Cura ladrón de las regalías y otras partidas de las políticas públicas como el programa de Alimentación Escolar.
 
Que los Rojas se vayan con su podrido negocio clientelar con historia para otro lado.
 
Al Gobernador Jaramillo le va bien que estructure un óptimo sistema de comunicaciones y de información que contrarreste todas estas falacias, escogiendo un reputado y conocido profesional de las comunicaciones, mismo que debió acompañar su campaña electoral para llegar al primer puesto del Quindío.