15 Febrero - 2020

Río Navarco muere lentamente como las 52 quebradas de Armenia

Corre la misma suerte de las 52 quebradas de la ciudad de Armenia, recibe todas las porquerías del municipio de Salento, orines, materia fecal, insecticidas, residuos de la ganadería intensiva, poco a poco se muere, nadie dice nada y menos hace algo para tratar de salvarlo.

Región  |   15 febrero de 2020  |   12:00 AM |  Escrito por: Edición web de elquindiano
 
Por Néstor Ocampo
 
Fundación Ecológica Cosmos
 
El domingo 10 de enero nos enteramos de lo sucedido hace meses, “alguien” desvió el curso del río Navarco, en la vereda Palestina de Salento. Debió usar maquinaria pesada y trabajar varios días. Hay versiones encontradas sobre el objetivo: proteger una vía privada, minería ilegal, o mantener una vía de interés para las empresas aguacateras presentes en la región.
 
De lo sucedido se ha comentado en Salento desde hace unos 4 o 5 meses, pero la “autoridad ambiental” fue la última en enterarse de algo tan visible y ya comentado. Se enteró el domingo y llegó el lunes a “aperturar” una investigación para “emprender acciones de orden administrativo y sancionatorio”.
 
El estado de los ríos y el agua en el Quindío ya es muy preocupante y por eso es necesario ver lo sucedido en un contexto más amplio: primero el de la cuenca entera del río Navarco y lo que ha sucedido en ella en los últimos años.
 
Este río era prácticamente El Último Rio Limpio y en buenas condiciones que quedaba en el departamento, reserva estratégica de agua, pero aceleradamente han ido aumentando, y crecen, los problemas en la cuenca, acciones dañinas que están acabando con el río.
 
Estas diez fotos muestran 5 ejemplos notables de problemas que se encuentran desde la parte alta de la cuenca, cerca al “Paso de La Línea”, hasta la parte baja, cerca de la confluencia del río Navarco con el río Quindío. Resultado de años de ausencia o permisividad de la “autoridad ambiental” y autoridades administrativas locales y departamental.
 
1 y 2.- En la Reserva Forestal “Navarco alto”, en el predio Altamira, existieron las Minas Colombia. Solo hasta principios de la década de los 90 del siglo pasado se detuvo definitivamente esa actividad que ya era residual. Pero hay allí una quebrada, “Barequeros”, a la que siguen llegando mineros ilegales a buscar oro. Y eso sucede, en buena medida, por el abandono en el cual tiene la CRQ, desde hace años, las áreas protegidas que están bajo su administración.
 
3 y 4.- Durante 15 años las empresas que trabajan en las obras de “Paso de la Cordillera Central y Túnel de La Línea” han violado la Licencia Ambiental, no han ejecutado, como deberían hacerlo, el Plan de Manejo Ambiental. Ni la CRQ, ni las Administraciones Municipales, ni la Gobernación del Quindío, han sabido defender los intereses de Calarcá y Salento, los municipios más afectados. Pueden ver el color del agua del río Navarco, bajó así durante varios años.
 
5 y 6.- Desde hace más 31 años la multinacional Smurfit Kappa Group (Reforestadora Andina) se ha ido apropiando de parte de la cuenca del rio Navarco, desplazando a los campesinos, destruyendo la diversidad biológica, agotando las aguas, cambiando el paisaje, sembrando inmensos “desiertos verdes” de pinos y eucaliptos. Lo ha hecho con el inocultable auspicio, la protección y la permisividad de la CRQ, las Administraciones Municipales de Salento y Calarcá y la Gobernación.
 
7 y 8.- En los últimos años hemos visto llegar a la empresa chilena “Altos del Valles”, que han comprado centenares de hectáreas en la cuenca media del río para sembrar aguacate Hass para exportación. Desplazan campesinos, agotan parte de nuestras aguas y el resto la contaminan con agroquímicos. Llegaron traídas por la Promotora de Inversiones de Armenia y el Quindío (Invest In Armenia) y auspiciadas por la inoperancia de la “autoridad ambiental” del Quindío.
 
9 y 10.- Ahora esto. “Alguien” se siente con el derecho y tiene el poder para desviar el curso del río en defensa de “sus intereses”. El daño ecológico es GRANDE si tenemos en cuenta el tamaño del Quindío y el hecho de ser el departamento de Colombia con los ecosistemas más transformados. Esperamos que “eso no se quede así” como suele suceder con tanto atentado a nuestro territorio. Alguien tiene que saber quién lo hizo y cómo es que pudo hacerlo tan fácil.
 
El segundo contexto es el departamental. Es evidente que estamos llegando, si es que ya no lo rebasamos, al límite de lo que puede ofrecernos el territorio en recursos para una vida digna y deseable. Es necesario que tantas normas y leyes, para garantizarnos el derecho a un ambiente sano, se hagan efectivas y que las “autoridades” hagan valer efectivamente las funciones social y ecológica de la propiedad privada. Porque lo que está sucediendo en la cuenca del río Navarco es lo mismo, cuando no peor, que sucede en todas las cuencas hidrográficas del departamento.