11 Febrero - 2018

Quindío tiene que recuperar su Tesoro Quimbaya

La Corte Constitucional tenía dos meses para analizar la ponencia del magistrado Alberto Rojas. De ser aprobada por la plenaria, el gobierno nacional tendría que hacer todo lo que esté su alcance para lograr la repatriación de las piezas arqueológicas, cuyo valor histórico y antropológico no se puede calcular.

Especial: Recuperemos el Tesoro Quimbaya
 
A continuación, una línea de tiempo con las fechas y los datos más relevantes del recorrido del Tesoro Quimbaya y un registro cronológico del cubrimiento hecho por La crónica.
 
La Corte Constitucional estudia repatriación del tesoro Quimbaya
 
La Corte Constitucional analiza una ponencia del magistrado Alberto Rojas que pide repatriar el tesoro Quimbaya, patrimonio nacional que en el siglo XIX le regaló a España, el presidente colombiano Carlos Holguín Mallarino. 
 
De acuerdo con el presidente de la Academia de Historia del Quindío, Jaime Lopera, el debate que habría de realizarse este jueves 23, tendría una respuesta favorable para que el país logre la repatriación de las 122 piezas arqueológicas incluidas en el tesoro. Sin embargo, al cierre de esta edición no se tenía conocimiento de la conclusión de la Corte.
 
“La Corte Constitucional, compuesta por 9 ministros, debe debatir la ponencia en la que con 5 votos se aprueba la repatriación de las piezas. Esperamos que la respuesta sea favorable porque el presidente Holguín no podía regalar ese patrimonio sin autorización del Congreso”. 
 
Por su parte, Felipe Robledo, miembro de la Academia de Historia, señaló: “Me extrañaría que se tomará una decisión en contra porque el tesoro se debe devolver, en un acto de reivindicación con la soberanía y el patrimonio cultural”.
 
De ser aprobada por la plenaria, el gobierno nacional tendrá que hacer todo lo que esté a su alcance para lograr la repatriación de las piezas arqueológicas: en primera instancia, por la vía diplomática; de no ser posible, por intermedio del Comité Intergubernamental para Fomentar el retorno de los Bienes Culturales a sus países de origen o su restitución en caso de apropiación ilícita de la Unesco. Y en última instancia, por vía jurídica, es decir, solicitar a la justicia española la devolución del tesoro. 
 
El tesoro
 
​Fueron 122 las piezas entregadas, las cuales permanecen en Madrid, en el museo de América, entre las que se encuentran: 11 cuentas de collar, 6 cascos, 9 pasadores de collar, 1 corona, 8 alfileres, 3 recipientes, 5 cascabeles, 17 poporos, 8 colgantes, 2 instrumentos musicales, 21 narigueras y 31 orejeras.
 
Los elementos llegaron a España como un préstamo, para la apertura el 12 de octubre de 1892 del museo, con motivo del cuarto centenario del Descubrimiento de América.
 
Solo hasta 113 años después se abrió la posibilidad de enmendar el error. El abogado Felipe Rincón Salgado instauró la primera demanda, alegando que el proceso fue en sí una enajenación ilegal de bienes nacionales, dado que el Congreso no dio su aval y no hubo debate público.
 
Un siglo atrás, Holguín cometió un error. El 4 de septiembre de 2009 el juzgado 23 administrativo de Bogotá, del juez Richard Navarro May, así lo determinó, señalando que la entrega del tesoro fue inconstitucional, motivo por el que ordenó al gobierno adelantar acciones diplomáticas y administrativas para recuperarlo, lo que no cayó bien en la presidencia, la cancillería y el ministerio de Cultura.
 
El 17 de febrero de 2011, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca revocó el fallo del juez, con el argumento de que la acción no había vulnerado los derechos de los colombianos.
 
Entonces Rincón llevó el caso al Consejo de Estado, que no tomó cartas en el asunto. El último recurso del abogado fue una acción de tutela que el Consejo de Estado denegó pero que llegó en marzo de 2012 a la Corte Constitucional. Allí el magistrado Alberto Rojas Ríos suma argumentos para defender el patrimonio.
 
Redacción
La crónica
 
El tesoro de los Quimbayas, un esperado retorno
La posibilidad de recuperar las piezas orfebres del denominado “Tesoro de los quimbayas” es ahora mayor, cuando la Corte Constitucional estudia una ponencia favorable a la petición de su repatriación por parte del Gobierno Colombiano.  
 
Además de la primera demanda emprendida por el abogado Felipe Rincón, en eso tiene mucho que ver un importante historial, que siempre se ha gestado en el Quindío y defendido por quindianos, como lo demuestran varias acciones. Entre ellas, las de la Academia de Historia del Quindío, en cabeza de su presidente Jaime Lopera.
 
Inolvidable será la bien sustentada intervención suya ante el pleno de la Corte el 28 de enero de 2016, complementada por una soberbia sustentación a cargo de un joven abogado, Felipe Robledo.
 
Una de las razones argumentadas ante la Corte es que las piezas del Tesoro de los Quimbayas, en perspectiva contemporánea, presentan una información  iconográfica sobre lo chamánico, lo que las coloca en relación con otro patrimonio de la humanidad que tiene Colombia, los Chamanes Jaguares de Yuruparí, prácticas chamanísticas y ecológicas de comunidades indígenas del sur del Vaupés,  que nos visibilizan personajes sentados en sus banquitos y que presentan una asombrosa similitud con los hombres y mujeres representados en las piezas (poporos) que se encuentran en España.  
 
El banquito o duho
 
En una obra simbólica de Colombia, “Orfebrería y Chamanismo,  el famoso antropólogo Gerardo Reichel – Dolmatoff lo había señalado: “Un elemento que con frecuencia se encuentra asociado con prácticas chamanísticas, es el banquito o duho,  palabra antillana que aparece en las crónicas españolas.  El banco o asiento del chamán simboliza, en muchas sociedades actuales, aquel punto central donde,  sentada en una posición ritual, la persona llega a constituir parte de un eje cósmico.  El banco denota autoridad pues sentado en él, el chamán medita, adivina, canta o ejecuta sus ritos y curaciones.  Representaciones diminutas de banquitos chamánicos, hechos de piedra o cerámica se han encontrado en muchos sitios arqueológicos de Colombia y figuras chamánicas sentadas en tales bancos son frecuentes tanto en cerámica como en orfebrería.  Llaman la atención entonces las figuras sentadas del Tesoro de los quimbayas, que probablemente representa tanto chamanes masculinos como femeninos en una actitud ritual, con el signo de la espiral múltiple en las manos”.
 
No será lejano contemplar el sueño de retornar dichas  piezas a la región donde fueron encontradas, el Quindío. Podrían estar en el más importante recinto arqueológico de Armenia, el Museo del Oro Quimbaya, donde se hallan exhibidas tres piezas de otro hallazgo que, en su momento, se llamó el Nuevo Tesoro Quimbaya.
 
Las características tipológicas de ambas colecciones corresponden al Período Temprano, conjunto de pueblos  prehispánicos que vivieron en esta región del Valle Medio del Río Cauca entre el 500 A.C. y el 600 D.C. Una de las piezas del “Nuevo Tesoro” corresponde a un poporo que representa una mujer sentada en su banquito y se encuentra exhibida en el Museo del Oro de Bogotá.  De este lote de 12 piezas que fue encontrado en Puerto Nare hace 30 años, se encuentran en el Museo del Oro Quimbaya tres: uno de los dos cascos repujados, una diadema con láminas semejando plumería y un cuello de poporo que se  ajustaba a una totuma para formar el recipiente donde se depositaba la cal en polvo para el mambeo de las hojas de coca.
 
Una petición con muchos años
 
El posible regreso de las piezas del Tesoro de los Quimbayas a Colombia nos debe recordar otras manifestaciones ciudadanas y ejecutivas de años anteriores.  En 1978, una publicación del diario La Patria, titulada “Quimbaya, antes que café tuvo oro”, consignaba varias expresiones de sus habitantes, entre ellas de la concejal Ruby Londoño de Londoño:  “Quimbaya pide un museo por derecho propio: se han sacado tantas cosas en este municipio.  Recuerden el tesoro de la Soledad.  También esto ayudaría a desarrollar el turismo hacia estos lados y los visitantes dejarían dinero en el aeropuerto de Armenia, en los hoteles y restaurantes, en los buses y las tiendas”.
 
 
Por su parte, en 1992, la carta dirigida por el alcalde de Armenia, César Hoyos Salazar, al Rey de España consignaba lo siguiente:
 
“Por tal motivo y con el respeto que se merece el excelentísismo rey Juan Carlos de Borbón, en nombre de la ciudadanía quindiana y colombiana, le solicito comedidamente la devolución del tesoro, que aspira a ser exhibido en el museo Quimbaya del Banco de la República en la ciudad de Armenia, centro de esta cultura Precolombina  antes de la Conquista Española, habida cuenta de la celebración del V Centenario del Descubrimiento de América”.
 
Es indudable que el sentimiento de los quindianos va en dirección de contar con este referente de la colombianidad en nuestro territorio.  Porque ello es  un motivo para fortalecer  el arraigo a la tierra y educaría a nuestros compatriotas en el sentido de la historia.  Un ejemplo de ello debería ser lo adelantado en Perú, donde hace 30 años se hizo otro hallazgo fabuloso conocido hoy como el señor de Sipán y que se  constituyó en un  museo de sitio, emplazamiento turístico que se creó en el propio lugar donde se encontró una gran cámara funeraria con un sarcófago que contenía  los restos de un dignatario de la cultura mochica con ornamentos de oro, concha, plata, cobre, madera y turquesas.
 
Roberto Restrepo Ramírez
La crónica
 
Gobierno estaría obligado a repatriar el Tesoro Quimbaya
 
Darle un año al gobierno nacional para que comience con las gestiones pertinentes que terminen con la repatriación del Tesoro Quimbaya, fue parte de la ponencia que presentó el magistrado Alberto Rojas a sus homólogos de la Corte Constitucional.
 
Así lo reveló la revista Semana, en su edición virtual, destacando que las piezas precolombinas son un conjunto de elementos de oro que fueron hallados en 1890 en un predio rural del distrito de Filandia, hoy jurisdicción de Quimbaya, y dado en regalo a la reina de España años después.
 
El togado Rojas, informó el medio nacional, “les propuso a sus compañeros de la Corte Constitucional obligar al gobierno colombiano a emprender las acciones a las que haya lugar para recuperar el Tesoro Quimbaya, nombre que recibe un grupo de piezas precolombinas recuperadas en el siglo XIX que hoy está en manos de autoridades españolas”.
 
Esta iniciativa fue expuesta  a través de la ponencia de una acción de tutela por medio de la cual un ciudadano busca que se reviva una decisión judicial que obligaba al gobierno colombiano a repatriar esos elementos.
 
En junio de 2014, La crónica informó que dicho magistrado preparaba la ponencia y que afinaba los argumentos para reclamar este patrimonio de los colombianos.
 
Las piezas salieron del país en 1893 como regalo del presidente República Carlos Holguín Mallarino —tío bisabuelo de la actual canciller María Ángela Holguín— a la reina María Cristina de Habsburgo, España, por mediar en un conflicto limítrofe con Venezuela.
 
Ahora, indicó Semana, más de un siglo después, el ciudadano Felipe Rincón Delgado buscó que la justicia obligara a la presidencia a recuperar esas piezas. “Aunque lo logró a través de una acción popular ante un juez de Bogotá, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca revocó la determinación y dejó sin efectos las órdenes emitidas al jefe del Estado para recuperar el Tesoro Quimbaya”.
 
El informe de la revista nacional precisó que “el accionante lo intentó una vez más a través de una acción de tutela que llegó al conocimiento de la Corte Constitucional. En el curso del proceso, el ponente Alberto Rojas convocó a una audiencia en la que el gobierno defendió la legitimidad de la decisión del presidente Holguín de regalar los elementos”.
 
De otro lado, el proceso de esta reclamación generó controversias, debido a la posición del gobierno nacional.
 
Entre los que elevaron su protesta se encuentra la Defensoría del Pueblo, que indicó: “El gobierno colombiano tiene el deber de exigir la repatriación del tesoro, entre otras cosas porque se trata del patrimonio de las culturas precolombinas, frente al cual existe una obligación para que sea preservado”, condensó en su reporte periodístico Semana.
 
En la ponencia de Rojas, además de exponer la importancia del tesoro, en materia histórica y cultural, se plantea dejar sin efectos la decisión del el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, para que se retome la orden de obligar al Estado colombiano a adelantar las tareas y materializar el retorno del valioso Tesoro Quimbaya.
 
Para finalizar, se destacó en la publicación: “Un eventual visto bueno en la Corte Constitucional no ofrece un paso seguro hacia la recuperación de los elementos arqueológicos, pero sí establece una obligación ineludible para las instituciones en torno a la necesidad de agotar todas las posibilidades para enmendar el histórico error del presidente Holguín Mallarino”.
 
Corte Constitucional debatirá legalidad de regalo a España del Tesoro Quimbaya
 
Este 28 de enero, la Corte Constitucional realizará una audiencia pública en la que el tema a debatir será la solicitud al gobierno de España para que le devuelva a Colombia el Tesoro Quimbaya.
 
Expertos, así como representantes de universidades, organizaciones y entidades fueron convocados para abordar el tema, que volvió a ser causa nacional después de que en 2006 el abogado Felipe Rincón Salgado presentara una acción de tutela, en la que señaló que en 1893 el presidente Carlos Holguín Mallarino había vulnerado los derechos de los colombianos.
 
Hallazgo del tesoro
 
Domingo Álvarez, experto en las lides de la guaquería en la hoya del Quindío, Caldas, encontró en noviembre de 1890, en el sector de La Soledad, en el municipio de Filandia, fundado en 1878, dos entierros indígenas con piezas de oro.
 
En total estaba compuesto por 463 elementos y fue conocido como el Tesoro del cacique Calarcá. Álvarez, que había invertido grandes recursos en su aventura, les regaló algunos elementos a sus amigos, hizo trueques con otros y finalmente ofreció para la venta 433, que fueron adquiridos por el comerciante Fabio Lozano. En manos de este, el tesoro pasó a llamarse el tesoro Quimbaya.
 
A oídos del ministro de Relaciones Exteriores, Marco Fidel Suárez, llegó la noticia. Se movilizó desde Bogotá hasta llegar a la joven población y allí dio forma a su idea de convertir aquel tesoro en un regalo para España, que mediaba en un conflicto limítrofe que el país libraba con Venezuela.
 
Entrega a España
 
Suárez, como representante del gobierno nacional, mediante un contrato, le pagó en el mes de agosto de 1891, 70.000 pesos a Fabio Lozano y dio parte al presidente Carlos Holguín Mallarino. Las 433 piezas pesaban 21,2 kilogramos de oro.
 
Las joyas serían entregadas a la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena, esposa del rey Alfonso XII, y así se hizo: el 4 de mayo de 1893, en la presidencia de Miguel Antonio Caro, cuñado de Holguín Mallarino, se hizo oficial el regalo. Pero muchos interrogantes rodearon el hecho.
 
Posibilidad de repatriación
 
Fueron 122 las piezas entregadas, las cuales permanecen en Madrid, en el museo de América. De las 311 restantes nada se sabe.
 
Los elementos llegaron a España como un préstamo, para la apertura el 12 de octubre de 1892 del museo, con motivo del cuarto centenario del Descubrimiento de América.
 
Solo hasta 113 años después se abrió la posibilidad de enmendar el error. El abogado Felipe Rincón Salgado instauró la primera demanda, alegando que el proceso fue en sí una enajenación ilegal de bienes nacionales, dado que el Congreso no dio su aval y no hubo debate público.
 
Un siglo atrás, Holguín cometió un error. El 4 de septiembre de 2009 el juzgado 23 administrativo de Bogotá, del juez Richard Navarro May, así lo determinó, señalando que la entrega del tesoro fue inconstitucional, motivo por el que ordenó al gobierno adelantar acciones diplomáticas y administrativas para recuperarlo, lo que no cayó bien en la presidencia, la cancillería y el ministerio de Cultura.
 
El 17 de febrero de 2011 el Tribunal Administrativo de Cundinamarca revocó el fallo del juez, con el argumento de que la acción no había vulnerado los derechos de los colombianos.
 
Entonces Rincón llevó el caso al Consejo de Estado, que no tomó cartas en el asunto. El último recurso del abogado fue una acción de tutela que el Consejo de Estado denegó pero que llegó en marzo de 2012 a la Corte Constitucional. Allí el magistrado Alberto Rojas Ríos suma argumentos para defender el patrimonio.
 
Jaime Lopera, director de la Academia de Historia del Quindío, AHQ, y quien será uno de los ponentes, celebró la noticia, pues “es un paso importante en la lucha nacional que se emprendió en el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez para convertir esta en una causa nacional”.
 
El jueves 28 de enero, la audiencia comenzará a las 8:00 a. m.
 
Oliver Gómez Solarte
La crónica
 
El Tesoro de los Quimbaya salió ilegalmente del país
 
El abogado Antonio José Rengifo, que ha venido impetrando las acciones legales para que el Estado colombiano reclame oficialmente a España el Tesoro de los Quimbayas, dijo en Armenia que está claro que ese patrimonio nacional salió ilegalmente del país, por tanto debe volver a su sitio de pertenencia, el Quindío.
 
Rengifo, quien también ha defendido la propiedad del galeón San José y las riquezas que tiene adentro como patrimonio cultural e histórico de Colombia, habló con La Crónica sobre los diferentes tópicos del Tesoro de los Quimbayas.
 
¿Es posible la restitución a Colombia del Tesoro de los Quimbayas, que se halla desde 1892 en España?
 
Hay que distinguir los 2 mecanismos existentes para alcanzar la restitución de bienes culturales que han salido ilícitamente de un país de origen. Esto es una lucha internacional, no es solamente una ocurrencia de unos colombianos para que España devuelva la colección Quimbaya. Es más, estamos frente a un problema mundial, donde muchos países están pidiendo que se les restituya lo que ha salido ilícitamente, y hago énfasis en esto, así que no estamos solos.
 
La conferencia de El Cairo, impulsada por Egipto, que reunió unos 25 o 30 países, está en esta actitud de pedir por los cánones institucionales la devolución de tesoros que son patrimonio cultural de las naciones. No se trata de atentar contra la cultura de otras naciones, es simplemente una gestión, no hay lugar a enfrentamientos ni a romper relaciones diplomáticas ni imponer sanciones.
 
¿Cuáles son entonces esos mecanismos?
 
Uno de ellos es el diplomático, Colombia los ha ejercido. Hubo 2 presidentes que han solicitado la restitución de la colección: Ernesto Samper y Belisario Betancourt, pero nunca se supo qué respondió el Estado español. También la Academia de Historia del Quindío ha ejercido este mecanismo, con buenos oficios y buenas maneras, pero tampoco se sabe la respuesta de los ibéricos, lo que me supone una negativa por parte de ese gobierno.
 
Por tal motivo, y en respuesta a estas negativas, hemos pasado al segundo mecanismo, que busca la vía de la declaratoria judicial de la ilegalidad de esa transferencia. Es decir, salimos del plano de lo diplomático, de los buenos oficios y las buenas maneras, para entrar en el terreno del derecho, donde ya se hicieron 2 declaraciones por parte de la justicia colombiana, y este es un gran mérito, ya que se está argumentando que la transferencia de la colección fue ilegal, anticonstitucional, violatoria de la ley, una ligereza del expresidente Carlos Holguín Mallarino en el año de 1892.
 
¿Podría hablarnos de esas declaraciones judiciales?
 
Una de ellas radica en una primera sentencia del Juez 23 Administrativo de Bogotá, en ese momento el doctor Richart Navarro dijo que la transferencia fue inconstitucional. Sus argumentos fueron que hubo una violación a normas específicas de la Constitución Política colombiana de 1886 y que se ratificaron en la Constitución de 1991. Para entregar esa colección, el entonces presidente Holguín debía tener 2 autorizaciones del Congreso de la República: la primera una autorización para enajenar bienes nacionales, y la segunda para celebrar convenios con otros Estados. Ninguna de las 2 se cumplieron en aquel tiempo.
 
¿Y el segundo fallo?
 
El segundo fallo judicial es más complejo, es del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, el cual dice que revoca la sentencia del Juez 23 Administrativo, argumentando que la acción popular no es el medio idóneo para que se declare la ilegalidad de esa transferencia. Pero al tiempo, este tribunal dijo algo muy importante: que efectivamente en ese 'regalo' hubo una violación a la Constitución.
 
¿Se podría decir que el tribunal argumenta un problema de forma y no de fondo?
 
El Tribunal lo que dice es que se legitime esa transacción, legalizar la ilegalidad en el proceso. Sugiere al Congreso que se le regale la colección Quimbaya a España con los trámites legales. El Tribunal desconoce que una decisión de este tipo no le está permitida al Congreso. El legislativo no puede hacer este tipo de donaciones ya que es enajenar bienes nacionales y eso está prohibido por la ley.
 
Después de los fallos, ¿en qué va hoy el tema?
 
Está para una decisión de la Corte Constitucional. Pero el hecho de existir en la actualidad esas declaraciones judiciales por jueces y tribunales colombianos, ya da lugar para hacer la reclamación en escenarios internacionales para que España devuelva la colección, ¿por qué?, sencillamente porque nadie puede alegar ser tenedor a justo título de unos bienes que se derivan de una transferencia ilegal.
 
¿Pero la Corte Constitucional puede obligar con su fallo al Estado, a través del gobierno para reclamar la colección?
 
Claro que sí y es lo que hemos pedido. Hemos solicitado que la justicia colombiana obligue u ordene al Estado a efectuar las diligencias de reclamación de la colección.
 
¿Por qué el Estado no ha pedido la restitución?
 
Ya evoqué y hay que hacer esa salvedad, de que 2 presidentes ya hicieron esa solicitud y no conocemos la respuesta de España. Lo que es asombro aquí es que en el camino se encuentra uno con oposiciones preocupantes por parte de algunos funcionarios del ministerio de Cultura y la Cancillería, quienes dicen que es mejor que la colección se quede en España, argumentando que en ese país está muy bien guardada y que puede ser observada por millones de colombianos. Uno de los argumentos de la Cancillería en contra de la acción para la restitución de la colección, ha sido que esto podría descomponer las relaciones con el país ibérico, lo cual es completamente absurdo ya que estas son gestiones normales entre los Estados. Esto me dice que ambos ministerios están desconectados de la realidad internacional, donde las naciones piden que se les devuelvan los bienes que son expresión de su patrimonio cultural.
 
Si España se niega a una eventual solicitud del gobierno nacional para restituir el Tesoro Quimbaya, ¿cuáles serían, en derecho, los mecanismos internacionales para solicitar legalmente la repatriación?
 
Son varios según el escenario en el cual se actúe. Pero generalmente esto se hace bajo un derecho de reciprocidad, ya que España también pide que se repatrien varios objetos propios de su cultura y, en la medida que así lo solicite, se puede sugerir al panorama internacional que no se le devuelvan si no accede también a regresar lo que no le pertenece.
 
¿En qué radica la importancia de que se devuelva el Tesoro Quimbaya?
 
Se entiende que esos bienes deben estar en el entorno de donde salieron, como parte de un conjunto de identidades de una cultura muy rica en el trabajo de orfebrería quimbaya. Debería integrar el Museo del Oro de Armenia, ya que es de esta región, además de que se reivindique esa cultura extinta como fueron los Quimbayas, que se recupere su legado, que se hagan estudios e investigaciones sobre su vida. Si logramos devolver a casa la colección, esto sembraría un gran precedente para que se devuelvan otros artículos que están regados por todo el mundo. Todo depende de la capacidad que tengan los quindianos para organizarse y pedir lo que culturalmente le corresponde a este bello territorio, si no existe este último componente va a ser muy difícil, así existan todos los componentes jurídicos.
 
Miguel Ángel Rojas Arias
La crónica
 
Se aviva el debate para recuperar las 122 piezas del Tesoro Quimbaya
 
Tras largas disputas en estrados judiciales de Colombia, el Tesoro Quimbaya, compuesto por más de 122 piezas precolombinas, podría retornar al Quindío para la celebración del cincuentenario en el 2016.
 
La solicitud volvió a tomar fuerza luego de que se lograra la repatriación de 691 ejemplares que permanecían desde el año 2003 en el Museo de América en España, el mismo centro cultural donde reposa la histórica colección que reclama el Quindío.
 
Así lo anunció el presidente de la Academia de Historia del Quindío, AHQ, Jaime Lopera Guetiérrez, quien aseguró que la repatriación de las 691 obras orfebres que permanecían en Europa, son un precedente importante para sentar las bases sólidas del discurso que “nos permitan traer a casa el preciado Tesoro Quimbaya”.
 
Agregó el historiador que “este evento, tan importante para Colombia, es un antecedente moral, más no legal, que demuestra la legitimidad de nuestro derecho histórico a la colección”.
 
Desde el 2001, la AHQ, de la mano con otros actores culturales del país, se ha puesto al frente de la lucha por recuperar los objetos prehispánicos, “pero nos han ignorado durante todos estos años argumentándonos que el Tesoro Quimbaya fue un regalo y que no hay nada qué hacer para repatriarlo; pero nosotros creemos que sí es posible, bajo medidas constitucionales, traerlo de vuelta”, recalcó.
 
Gracias al exmagistrado de la Corte Constitucional, Alberto Rojas, quien defiende la validez de los argumentos que soportan la tesis de que el Tesoro Quimbaya es patrimonio cultural y social, invaluable para la nación, la discusión volvió a tomar fuerza en la opinión pública y “muy posiblemente escuchemos pronto un fallo favorable que obligue al gobierno a tomar acciones para la repatriación”, puntualizó Lopera Gutiérrez, quien además dijo que en Chicago, Estados Unidos, también se tiene reporte de la existencia de un gran número de ejemplares que podrían pertenecer a este  tesoro, pero es información que está por ser confirmada.   
 
Se espera que los diputados quindianos, en un aporte invaluable al proceso de recuperación de la colección precolombina, desempolven la ordenanza 0015 del 2005, archivada en los ficheros de la asamblea departamental, para crear nuevamente una comisión que permita la repatriación de las piezas, las cuales serían “un regalo excepcional para la región en el cincuentenario”, concluyó el historiador.
 
Historia del Tesoro Quimbaya
 
En el año de 1890, el Tesoro Quimbaya, considerado por expertos como “una joya arqueológica de la Colombia prehispánica”, fue encontrado por un grupo de guaqueros en una excavación ubicada en las inmediaciones de los municipios de Filandia y Quimbaya, en el  sector conocido como La Soledad, en la llamada hoya del Quindío.
 
De allí, los sujetos extrajeron más de 122 piezas de oro, entre las cuales se incluían objetos como poporos, sillas, ornamentos y otros objetos ceremoniales de gran valor cultural para la región, los cuales rápidamente fueron dispersados por todo el territorio por coleccionistas privados.
 
Pasados los dos años posteriores al hallazgo, el gobierno nacional de aquel entonces, en cabeza del presidente Carlos Holguín Mallarino, lograría la unificación de las mejores piezas, las cuales pasaron a componer una completa colección del Tesoro Quimbaya.
 
Ese mismo año y como muestra de gratitud por su ayuda en un conflicto fronterizo con Venezuela, Holguín Mallarino decidió regalarle 122 objetos de la colección a la reina de España, María Cristina de Habsburgo-Lorena, la cual materializó la entrega en Madrid el 4 de mayo de 1893 para celebrar el cuarto centenario del descubrimiento y conquista de América.
 
Desde aquel entonces, hasta hoy, el Tesoro Quimbaya reposa en el Museo de América en la capital española, donde permanece embodegado a la espera de que la disputa legal resuelva si es más importante un regalo dorado al país ibérico o nuestro invaluable patrimonio histórico y cultural de la nación.
 
El Tesoro Quimbaya podría volver al Quindío
 
El denominado Tesoro de los Quimbayas, hallado en 1890 en un predio rural del distrito de Filandia, hoy jurisdicción de Quimbaya, y dado en regalo a la reina de España al año siguiente, podría ser repatriado, según ponencia que prepara el magistrado de la Corte Constitucional Alberto Rojas.
 
La noticia fue publicada ayer por el diario bogotano El Espectador, donde se asegura: “…el magistrado Alberto Rojas está afinando sus argumentos para defender la tesis del eventual retorno del tesoro. Pronto la Corte le pondrá punto final a este debate histórico para determinar si es más importante un regalo dorado a España —hoy embodegado— o el patrimonio invaluable de los colombianos”.
 
La Academia de Historia del Quindío completó diez años de lucha, a través de diversas instancias para que el gobierno colombiano se interese por el tesoro y pida su devolución. Sin embargo, ni la presidencia de la República, ni la cancillería, ni el ministerio de Cultura y mucho menos la embajada de Colombia en España, a quienes se les ha hecho la solicitud de apersonarse del caso, han querido intervenir en el asunto.
 
El hallazgo
En una tumba en el paraje La Soledad, del entonces distrito de Filandia, provincia del Quindío, cuya capital era Cartago, en Cauca, se encontró una tumba de seis personas principales, donde se halló un ajuar funerario de oro y cerámica, perteneciente al periodo de la tradición marrón-inciso o Quimbaya Clásico, con aproximadamente 2.000 años de antigüedad. 
 
La historia cuenta que la persona que encontró el tesoro fue el guaquero Domingo Álvarez. El antropólogo Pablo Gamboa Hinestrosa sostiene que el descubridor del entierro se reserva las piezas de oro y vende al coleccionista Rafael Balcázar Castrillón, la cerámica. Más tarde, en Pereira empieza a vender las piezas de oro a distintos compradores. El peso total en oro de ese tesoro, al momento del hallazgo fue de 200 libras, según el mismo Gamboa. El coleccionista italiano Carlos Bedobelli compra parte de esas piezas de oro, en 1891.
 
Bedobelli, que se denomina miembro de la Sociedad Geográfica de Roma, monta un catálogo con las piezas, que llama: “El catálogo de la colección de Filandia”. Clasifica las piezas según su uso, peso y medida. Lo distribuye en Europa y EEUU y lo ofrece en 24.000 libras esterlinas, según la investigación de Gamboa.
Carlos Holguín Mallarino, el presidente de Colombia para la época, conoce el catálogo y ordena comprar la colección, compuesta por 122 piezas de fina filigrana de oro y que representa el más grande y valioso hallazgo de la cultura prehispánica en Colombia. Se trata de 42 libras de oro, de las 200 que extrajo el guaquero Álvarez. Ese tesoro se exhibe en España en 1892 con motivo de la celebración de los 400 años del descubrimiento de América. Un año después, el mismo es donado, regalado por el presidente Holguín a la reina regente de España María Cristina de Habsburgo, quien lo deja en manos del Museo de las Américas en Madrid.
 
Gran parte del resto del tesoro está en por lo menos cinco museos más del mundo: Museo Etnográfico de Berlín, Museo de Dresde, Alemania; en el Museo de Londres; en el Museo de Filadelfia, Pensilvania y en el  Fiel Museum, Chicago, de Estados Unidos. Piezas de esta cultura, pero extraídas de otras ‘guacas’ también se hallan en el Museo del Oro en Bogotá y en el Museo de Oro Quimbaya en Armenia, ambas colecciones del Banco de la República.
 
Los reclamos
El presidente Belisario Betancur Cuartas (1982-86) envió una carta al gobierno de España pidiendo explicación sobre el tesoro y las condiciones en que se encontraba, pero no obtuvo respuesta. El alcalde de Armenia César Hoyos Salazar también lo hizo en 1991, pero jamás le respondieron. Hace unos 10 años, la Academia de Historia del Quindío volvió sobre el tema a través de su presidente Jaime Lopera Gutiérrez, pero ningún organismo del Estado colombiano se ha comprometido con hacer la petición de repatriación.
 
El periódico El Espectador de Bogotá informó ayer que el abogado Felipe Rincón Salgado, el 18 de diciembre de 2006 interpuso una demanda de acción popular con el objetivo de que la justicia ordenara al gobierno de Colombia iniciar los trámites para repatriar el tesoro. “El 4 de septiembre de 2009 el Juzgado 23 Administrativo de Bogotá le dio la razón y estableció que la entrega del Tesoro Quimbaya a España fue inconstitucional y ordenó al gobierno que adelantara todas las acciones diplomáticas y administrativas para recuperar dicha colección y conformara un comité de verificación para informarle al juzgado los avances en la repatriación de las piezas. La decisión de 58 páginas fue firmada por el juez Richard Navarro May”. 
 
Un gobierno negligente
Pero el gobierno de Colombia se niega a hacer la reclamación, según lo dice el mismo diario. “Para la cancillería, por ejemplo, en 1892 esa colección quimbaya no había sido declarada como un bien del patrimonio cultural de la nación, por lo que no se puede afirmar que esa donación hubiera traspasado los límites de lo legal. Aún más, sostuvo la cancillería que en la Constitución de 1886 por ningún lado aparece que la cultura quimbaya, “su espiritualidad, usos, artes y técnicas pertenezcan al patrimonio cultural colombiano”. Además, se opuso a la demanda de acción popular porque solo fueron demandadas las autoridades colombianas y no España. Por su parte, el ministerio de Cultura aseguró que la reina María Cristina de Habsburgo fue vital para solucionar un problema limítrofe con Venezuela y que el presidente Holguín Mallarino quiso regalarle al Museo de las Américas de Madrid estas 122 piezas de orfebrería prehispánica con el fin de consolidar la amistad con el gobierno español”.
 
¿Un caso perdido?
“El 17 de febrero de 2011 el Tribunal Administrativo de Cundinamarca revocó el fallo del juez Navarro May al considerar que no se probó la violación de los derechos colectivos en este proceso. El abogado Rincón le pidió al Consejo de Estado en un recurso extraordinario de revisión que corrigiera ese yerro. Ese alto tribunal no lo hizo y tampoco escogió dicho expediente para su estudio. Rincón presentó una tutela que también le fue denegada por el Consejo de Estado, pero que el 22 de marzo de 2012 llegó a la Corte Constitucional”. Este tribunal, con ponencia del magistrado Rojas, tomará la decisión final, que al parecer estará orientada a ordenarle al gobierno colombiano empezar los trámites para la repatriación del Tesoro de los Quimbayas, que de regresar a Colombia debería de volver a su sitio original: el Quindío.
 
Declaración de la AHQ
El presidente de la Academia de Historia del Quindío, Jaime Lopera Gutiérrez, expidió ayer domingo la siguiente declaración: “La noticia sobre el posible pronunciamiento de la Corte Constitucional en favor de la repatriación del Tesoro de los Quimbayas es una buena prueba de que los magistrados de ese organismo están a la orden del día en cuanto la defensa del Patrimonio Histórico del país. A la Academia de Historia, que ha venido liderando este retorno de las piezas quimbayas por años, nos asiste el derecho de defender esta propiedad porque es aquí donde fue hallado el Tesoro que ilegítimamente se regaló a España hace más de cien años. Tan pronto se conozca el fallo de la Corte Constitucional, esperamos que el gobierno nacional se pronuncie sin poner en tela de juicio la razón que nos asiste para defender un patrimonio de la patria. La propia gobernación del departamento podría secundar con nosotros, cuando sea del caso, la insistencia ante la administración Santos para que ese anhelo de los quindianos se cumpla y podamos contemplar cara a cara las virtudes culturales y artísticas de la civilización Quimbaya”.
 
Miguel Ángel Rojas Arias
La crónica
 
El regalo del Tesoro de los Quimbayas violó los derechos colectivos de los colombianos
 
Un docente de derecho constitucional propone en Armenia la creación de semilleros de investigación legal sobre la pertinencia jurídica del legado arqueológico. El regalo de El Tesoro de los Quimbayas del gobierno colombiano al español en el siglo XIX es una flagrante violación a los derechos colectivos de los colombianos, argumenta el abogado y especialista en derecho constitucional Felipe Arturo Robledo Martínez, profesor de la Universidad La Gran Colombia, seccional Armenia, a propósito de un editorial de La Crónica del Quindío.
 
El docente propone la creación de semilleros de investigación jurídica sobre la pertinencia legal de este legado arqueológico. A propósito, su tesis de grado para obtener el título de abogado en la Universidad Nacional de Colombia se tituló ‘Tesoro de los Quimbayas, legalidad de la donación e importancia en la creación de la identidad quindiana’.
 
Robledo sostiene: “En la donación del Tesoro Quimbaya a España se evidencia un acto inconstitucional que recayó sobre bienes nacionales, por cuanto el dominio o derecho sobre este patrimonio fue transmitido sin la autorización expresa del Congreso de la República, violando así dos mandatos constitucionales contenidos en los artículos 76.11 de la Constitución Política de Colombia de 1886, que imponía 'elección popular' cuando se tratase de 'enajenar bienes nacionales y ejercer otras funciones dentro de la órbita constitucional', y los artículos 76.18 y 120.20 que exigían al Congreso de 1892 la aprobación de los 'Convenios' o acuerdos que el Gobierno celebrase con otros Estados, constituyéndose así en una vulneración de la moral administrativa, pues fueron violados claros preceptos constitucionales, entonces vigentes”. 
 
Sin autorización del Congreso
 
Más adelante, el profesional del derecho plantea: “La obligación jurídica del presidente Holguín era pues en doble sentido: obtener autorización del Congreso, por una parte, para enajenar bienes nacionales y por otra parte para celebrar tratado con otro Estado, no respetando ninguna de las dos obligaciones, ya que, como lo veremos mas adelante, este solo se limitó a informar al Congreso de la República. 
 
En el diario oficial de la República de Colombia, número 8.868, año XXVIII, del viernes 22 de Julio de 1892, fue publicado el mensaje del presidente Carlos Holguín Mallarino a las cámaras legislativas, en el cual se decía: “Es la más completa y rica colección de objetos de oro que habrá en América. La hice comprar con ánimo de exhibirla en las exposiciones de Madrid y Chicago y obsequiársela al gobierno español para un museo de su capital, como testimonio de nuestro agradecimiento por el gran trabajo que se tomó en el estudio de nuestra cuestión de límites con Venezuela y la liberalidad con que hizo todos los gastos que tal estudio requería. Como obra de arte y reliquia de una civilización muerta, esta colección es de un valor inapreciable”.
 
El hecho anterior evidencia claramente que el autoritario presidente Holguín Mallarino, 'informó' a las cámaras legislativas colombianas sobre la adquisición de la colección, el alto valor artístico y sobre todo el obsequio de la misma a España, cuando los valiosos objetos que conforman el patrimonio cultural Ouimbaya se encontraba ya en Madrid, asegurándose así de que en Colombia no hubiese oposición suficientemente eficaz, ni jurídica ni política ni siquiera periodística, para detener semejante 'generosidad'.
 
Maliciosa donación
 
Finalmente, concluye: “El presidente no tuvo en cuenta el poder legislativo de la época al omitir darle a conocer sus intenciones de donar el Tesoro Ouimbaya a la reina de España y esperar su aprobación o desaprobación, limitándose a informarles la decisión tomada luego de haber sido ejecutada, y, lastimosamente, una vez fue informado el Congreso colombiano sobre la maliciosa 'donación' a España, luego de que ésta ya se encontraba en ese país, tampoco fue refutada por quienes lo componían ni elevaron sus voces de protesta ante la exageración del agradecimiento del presidente Holguín Mallarino. 
 
La entrega de la colección de antigüedades Quimbaya al gobierno de España deja en evidencia la clara violación de los derechos colectivos de los colombianos, quienes hasta la fecha han sido privados de la cultura y significado histórico y arqueológico de cada una de las piezas donadas, así como la vulneración de la moralidad administrativa y la violación al debido proceso, que hace necesaria su repatriación.
 
Sentencia a favor de la repatriación del Tesoro Quimbaya a Colombia
 
Según el fallo del juzgado 23 administrativo de Bogotá en los tres meses siguientes a la decisión se debe hacer todo lo necesario para traer las piezas de regreso al país.
 
De acuerdo con una acción popular interpuesta con el fin de recuperar el Tesoro Quimbaya, patrimonio cultural del que actualmente reposan en España 122 piezas, debido a la donación que en 1891 se hizo con autorización del presidente de la República de dicha época, Carlos Holguín Mallarino, La Crónica del Quindío da a conocer en esta oportunidad la sentencia proferida por el juzgado 23 administrativo del circuito sección segunda de Bogotá, firmada el 4 de septiembre del presente año a favor de la nación. 
 
Sentencia
 
Radicación: No.2006 - 0155
Referencia: Acción popular
Demandante: Felipe Rincón Salgado
Demandado: Nación, presidencia de la República, ministerio de Cultura, relaciones exteriores, Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
Asunto: Sentencia de primera instancia.
En consecuencia, el juzgado 23 administrativo de Bogotá, sección segunda, administrando justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley,
 
Resuelve:
Primero: desestímense los argumentos expuestos a manera de excepciones propuestas por las entidades accionadas, por las razones que vienen consignadas en la parte motiva de esta sentencia.
 
Segundo: declarar, para los efectos de la presente acción, la clara y ostensible inconstitucionalidad del acto de transferencia de las 122 piezas de otro de la cultura Quimbaya, denominada Tesoro Quimbaya al gobierno español, bienes respecto de los cuales se predica su evidente connotación y valor histórico y cultural para nuestro pueblo, que hace parte de nuestra identidad nacional.
 
Tercero: amparar los derechos colectivos a la moralidad pública y defensa del patrimonio público por las razones que vienen expuestas y en consecuencia, se ordena a las entidades accionadas iniciar y llevar dentro de los tres meses siguientes a la ejecutoria de la presente sentencia, y llevar hasta su culminación, todas las actuaciones de orden administrativo, jurídico, diplomáticos y económicos inclusive que sean necesarias tendientes a repatriar y/o readquirir las 122 piezas de oro de la cultura Quimbaya, conocidas como Tesoro Quimbaya, pudiendo incluso para ello, como medida para su repatriación o readquisición, indemnizar a los tenedores de buena fe.
 
Cuarto: conformase un comité de verificación de las actividades consignadas en la presente sentencia, el cual estará integrado por las siguientes personas: un delegado del ministerio de Cultura, un delegado del ministerio de Relaciones Exteriores, un delegado del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, un representante de la Academia de Historia del Quindío, un delegado de la Procuraduría General de la Nación y un delegado de la Defensoría del Pueblo, quien lo presidirá. Ofíciese a las autoridades respectivas para que se materialice la conformación del comité de verificación creado, quienes rendirán informes trimestrales a este juzgado sobre los avances y logros de las gestiones que vienen ordenadas en la presente sentencia.
 
Quinto: reconózcase al accionante a título de incentivo una suma equivalente al 15% del valor patrimonial de los bienes cuya recuperación realice las entidades accionadas como efecto de las órdenes que vienen impartidas. En su oportunidad tásense.
 
Sexto: niéganse las demás pretensiones de la demanda.
 
Séptimo: a costa de las partes, publíquese la parte resolutiva de esta sentencia en un diario de amplia circulación Nacional.
 
Octavo: por secretaría, envíese copia de esta sentencia a la Defensoría del Pueblo, de conformidad con lo establecido en el artículo 80 de la Ley 472 de 1998.
 
Notifíquese y cúmplase.
 
Richard Navarro May
Juez
 
Viviana Suaza Grisales