02 Enero - 2019

Para el número de habitantes que tiene el Quindío fueron muy pocas riñas y quemados con pólvora el 31 de diciembre de 2018

En comparación con otras ciudades de capital, Armenia y en sí el departamento del Quindío reportó apenas 334 riñas y 17 personas quemadas con pólvora en la noche del 31 de diciembre de 2018. Las campañas en cuanto a evitar niños, jóvenes y adultos afectados por la mala manipulación de la pólvora se hicieron por los 12 municipios, la alcaldía de Armenia a través de la Secretaría de Gobierno y Convivencia desplegó publicidad radial, escrita y suficiente perifoneo en todas las urbanizaciones.

334 riñas y 5 quemados con pólvora en Quindío durante noche de fin de año
 
Tres menores de edad y dos adultos resultaron lesionados por elementos pirotécnicos en Armenia, Calarcá, La Tebaida y Montenegro. Un mayor de edad perdió su mano.
 
 
En comparación con 2017 el número de quemados durante diciembre aumentó, de 8 a 13, 5 más el 31 de diciembre de 2018, sin embargo sigue siendo muy baja por la cantidad de habitantes que tiene este departamento y poca de su población acata los llamados de prevención en asuntos de uso de la pólvora por parte de los niños, jóvenes y adultos.
 
Hay demasiada cultura ciudadana, se espera que hacia finales del año 2019 se reduzcan ostensiblemente las riñas y el número de afectados por mal uso de los juegos pirotécnicos.
 
Foto de Pixabay
 
Un reporte de 334 riñas, con corte a las 11:00 de la mañana de este martes, y cinco quemados con pólvora en el departamento durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero entregó el coronel Luis Hernando Benavides Guancha, comandante de la Policía Quindío.
 
“Todo estuvo tranquilo prácticamente hasta la medianoche. Después de esta hora y casi llegando la madrugada fue que empezaron los problemas. En el corte de las 11:00 de la mañana tenemos un reporte de 334 riñas”, informó el oficial, quien no detalló cuántos heridos se reportaron producto de los hechos de intolerancia.
 
La cifra podría aumentar en el próximo reporte, con corte a las 12:00 de la madrugada de este miércoles 2 de enero. Asimismo, el comandante dio un preocupante informe sobre las personas que resultaron lesionadas por pólvora durante las festividades de cambio de año.
 
“Y lo más delicado, tenemos cinco personas reportadas quemadas que corresponden a tres menores de edad —de 10, 12 y 17 años— y dos adultos —de 22 y 51 años—”, dio a conocer el coronel Benavides.
 
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Los casos de los menores de edad ocurrieron en Armenia y Calarcá, mientras los de los mayores sucedieron en La Tebaida y Montenegro. En este último municipio, la persona afectada perdió su extremidad.
 
“Uno de los adultos, de 51 años de edad, se encontraba en estado de alicoramiento y manipulando un artefacto de pirotecnia pierde su mano”, explicó el comandante.
 
Preocupante aumento
La cifra de quemados aumentó con respecto al año 2018. Con base a las estadísticas del Instituto Nacional de Salud, INS, durante diciembre de 2017 y el 1 de enero de 2018 se registraron 7 quemados en el departamento, mientras que en el último mes de 2018 y el 1 de enero de 2019 el total suma 13 personas.
 
“La cifra aumentó pese a todos los esfuerzos que se hicieron por medios masivos de comunicación y redes sociales. Yo creo que todas las entidades estábamos haciendo campañas sobre no comprar, no utilizar elementos pirotécnicos, pero desafortunadamente la gente es terca y mantiene comprando pólvora”, se lamentó el comandante.
 
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El oficial recordó que existe normatividad que prohibe la venta de pólvora, sin embargo, aseveró que es difícil poder controlar todos los expendios.
 
“La restricción y las sanciones están, la situación es la cultura y el civismo de las personas. La gente va y busca como sea la pólvora. Se hicieron varias conducciones de personas que estaban ofreciendo este elemento, pero es más fácil capturar a un jíbaro vendiendo marihuana que a una persona vendiendo pólvora. Es muy difícil la aplicación de la norma”, explicó Benavides.
 
Agregó: “Se recibieron muchas llamadas al 123 informando de algunos sitios donde estaban vendiendo pólvora; pero llegan los uniformados y la gente toda se queda quieta, nadie vende pólvora y es difícil así hacer los controles. Son situaciones que se deben hacer de esa manera puesto que no son actividades para adelantar encubierto”.
 
 
Redacción
LA CRÓNICA