25 Mayo - 2017

Más de veinte mil maestros y estudiantes protestaron en Armenia

La cifra puede ser más, la marcha de las antorchas este miércoles 24 de mayo fue simplemente apoteósica, hubo orden, las autoridades contribuyeron a que no se presentaran desmanes, los docentes reclamaron una vez más sus reivindicaciones en salud, cumplimiento de los acuerdos por parte del Gobierno Juan Manuel Santos Calderón, derogación de los decretos 490, 501 y 915.

Con marcha de antorchas maestros se hicieron escuchar
 
El magisterio del departamento se dio cita este miércoles en el parque Fundadores de Armenia y se dirigió hasta la plaza Bolívar, en la denominada marcha de antorchas.
 
La manifestación recorrió la avenida Bolívar hasta la calle novena, giraron hacia la carrera 15, llegaron al banco de La República y finalizaron en la plaza Bolívar, donde se realizaron diferentes actividades culturales.
 
Los maestros se reunen este jueves a las 9:00 a. m. en el colegio Rufino Centro para participar de la asamblea informativa en la que se socializará el estado actual de las negociaciones y se determinará si se continúa en paro indefinido. De hacerlo establecerían un nuevo cronograma para una semana más de cese de actividades laborales.
 
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Nueva propuesta de bonificación
 
La ministra de Educación, Yaneth Giha Tovar, señaló que el gobierno está cumpliendo con los compromisos adquiridos en años anteriores.
 
“Hemos hecho diferentes propuestas. Por ejemplo, hemos planteado dos posibles escenarios: el primero, una bonificación que beneficiaría a todos los docentes del país cada vez que cumplan un año de trabajo. El otro escenario sería una bonificación dirigida al 65% de los maestros que tienen ingresos más bajos”, explicó la ministra.
 
Insistió en que no hay necesidad de un paro porque el gobierno está cumpliendo con sus compromisos, ha habido avances en la negociación y se sigue dialogando.
 
“Hacemos un llamado a Fecode para que levante el paro. No hay necesidad del cese de actividades y menos ahora que hay propuestas adicionales del gobierno sobre la mesa. Fecode dijo que levantaba el paro cuando se abordara el tema económico y ya lo estamos haciendo”, expresó.
 
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Paro de maestros
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A cuatro días de celebrarse el tradicional día del Maestro, el 15 de mayo, en memoria de San Juan Bautista de La Salle, quien fue proclamado como patrono de los educadores por parte del papa Pío XII en 1950, el colectivo de docentes del país agrupados en la Federación Colombiana de Educadores, Fecode, iniciará un paro indefinido de actividades, propiciado por incumplimientos con el gobierno nacional.
 
 
El día para comenzar la protesta será el 11 de mayo, pero desde hoy, Fecode invitó a sus integrantes a un día de desobediencia civil, precisamente cuando se llevará a cabo en las instituciones educativas el Día E, jornada que según el ministerio de Educación es una oportunidad para que todo el equipo de cada colegio se concentre en saber cómo están sus procesos y resultados, y pueda acordar acciones conjuntas para alcanzar la excelencia educativa.
 
Será la antesala al paro indefinido, aunque ayer el mismo presidente de Fecode, Carlos Rivas, se mostró dispuesto al diálogo para conjurar el cese, que sería un ‘golpe’ a la ya deteriorada imagen del presidente Juan Manuel Santos y su administración.
 
Las grandes luchas de los trabajadores en el país han tenido su máximo pico, si permiten decirlo, cuando los maestros decidieron salir a las calles a protestar o se declararon en cese de actividades. En las jornadas, los docentes han hecho valer sus derechos, en la búsqueda de la reivindicación y dignidad laboral.
 
Estamos ad portas de un nuevo paro nacional indefinido y sus reclamos reflejan no solo la situación del magisterio nacional sino también la actualidad de los trabajadores colombianos. Los docentes reclaman cumplimiento a los acuerdos pactados en el pliego de 2015, entre los que se contiene nivelación y reajuste salarial, la aplicación del sistema de salud y seguridad social para los maestros, condiciones dignas para la ejecución de la jornada única, no recarga laboral, y el pago de comisiones o primas adeudadas al magisterio, que en el caso del Quindío ya tuvo su efecto con el embargo del parque automotor al departamento.
 
Frente a lo anterior, el gobierno nacional, a través del ministerio de Hacienda ha respondido que no hay recursos. Para la presidenta del Suteq, Luisa Fernanda Ospina Madera, los ‘insumos’ del paro tienen que ver con el incumplimiento a lo acordado hace dos años. Los argumentos, según los docentes, no pueden resumirse en que “no hay plata”, cuando la educación fue calificada por el mismo mandatario de los colombianos como uno de sus pilares del actual mandato.
 
Para los maestros, la afirmación de la administración central es asumida como un lamentable incumplimiento, siendo que el gremio se la jugó con la reelección del jefe de Estado como un respaldo a los acuerdos de paz, y con la firme esperanza de un fin del conflicto que representaría, como lo prometió el gobierno, además de convivencia pacífica mayor inversión en educación para los colombianos, y así hacer de Colombia el país más educado.
 
Pero Carlos Rivas, del Fecode, no solo se quedó ahí, y sacó en cara al gobierno que los colombianos soportamos además una reforma tributaria, y dijo que hay un ahorro por la finalización de la guerra con las Farc y aumento en los tributos como el IVA, pero aun se afirma que no hay plata para la educación.
 
La crisis de los precios del petróleo y el dólar golpeó la economía colombiana que en la última década mostraba índices de crecimiento. No es oportuno deducir que los ajustes fiscales que lidera Minhacienda solo se destinen para un rubro específico, pues bien se sabe que en gran porcentaje va para tapar el hueco fiscal, agravado por los casos de corrupción, hecho que lesiona la inversión social.
 
Por dónde se mire, la situación es desalentadora. Cerca de 380.000 docentes irán a paro indefinido, de los cuales 3.800 pertenecen al Quindío, y de ellos 1.615 a Armenia. Se afectarán los estudiantes y en general la comunidad educativa. La protesta es justa, no se cuestiona, puesto que las peticiones del pliego de los maestros son para dignificar uno de los trabajos más loables, el de ser los formadores de la nueva sociedad.
 
Crisis económica hay, pero la paz no solo se firma con acuerdos, sino con justicia e inversión social, y ellas no dan espera. Hay que sentarse en la mesa.