05 Julio - 2020

Más de 2 años de abandono del Parque de Recreación Popular de Armenia

Como todo en Armenia este sitio popular para la recreación de los armenios también fue tocado por la negligencia, desgreño administrativo, desdén, apatía y ausencia de sentido de pertenencia por algunos alcaldes que han pasado por esta ciudad capital. Fue exitoso, pero ahora no hay dolientes.

Parque de Recreación Popular de Armenia, 2 años en total abandono
 
Autor : La crónica
 
La piscina de olas comenzó a funcionar el 1 de mayo de 1994, como parte de la celebración de los 20 años de apertura del parque. En la actualidad es un lago de fango que solo es visitado por gallinazos y otros animales. 
 
4 piscinas, un tren, la rueda de Chicago, el carrusel de caballitos, las sillas voladoras, el lago, 3 canchas y una amplia zona verde constituían los grandes atractivos del lugar.  
 
Bastaron solo 2 años y 3 meses para que las instalaciones del Parque de Recreación Popular de Armenia pasaran de ser uno de los lugares más querido por los ciudadanos a un macabro reflejo del desgreño administrativo que ha tenido que afrontar el municipio por culpa de la corrupción y la politiquería.  
 
Hoy es una ciudad de hierro fantasma, abandonada a su suerte, donde la naturaleza poco a poco está reclamando sus dominios. De las atracciones que colmaron de alegría los fines de semana de familias enteras, solo permanece en buenas condiciones la piscina semiolímpica, lo demás se consume entre el óxido, el fango y la maleza.  
 
Ubicado en el kilómetro 3, en la vía que conduce de la capital quindiana a La Tebaida, el parque fue abierto al público el 1 de mayo de 1974 en 11 hectáreas donadas por el Comité de Cafeteros del Quindío, y fue administrado durante más de 30 años por la Sociedad de Mejoras Públicas, SMP, tiempo durante el que permaneció abierto al público, día a día, recibiendo, en promedio, a cerca de 1.500 visitantes por semana.  
 
En las décadas de los 80 y 90, los colegios públicos de Quindío solían organizar paseos al parque, aunque esto cambió en el nuevo siglo. 
 
“El Parque de Recreación fue el sitio de esparcimiento y diversión de los quindianos, especialmente de las clases más populares. Era único, con atracciones que no se encontraban en otros lugares del departamento”, recuerda el actual director ejecutivo de la SMP, Óscar Luis Bejarano Muñoz.  
 
En su máximo apogeo, tenía en funcionamiento 4 piscinas —la semiolímpica, los toboganes, una para niños y la que simulaba las olas del mar—; un tren que periódicamente le daba la vuelta a todo el parque, la rueda de Chicago, el carrusel de caballitos, las sillas ‘voladoras’, un lago habitado por un grupo de gansos devoradores de chitos, 3 canchas deportivas —2 para jugar baloncesto y una para fútbol— y una amplia zona verde donde había columpios, sube y bajas y otros juegos mecánicos donde gozaban los más pequeños. 
 
Las familias encontraban allí un escape de la rutina, el lugar propicio para un domingo de paseo de olla con los vecinos de la cuadra, y un baño de 2 horas en la piscina de olas, que fue el último gran atractivo que tuvo el parque. 
 
Alrededor de 1.500 personas ingresaban al parque semanalmente para disfrutar de los toboganes y la rueda de Chicago. 
 
“El parque arrancó con apoyo del Comité de Cafeteros del Quindío, la gobernación, la presidencia de la República y desde entonces lo tomó la Sociedad de Mejoras Públicas, que estaba bajo la presidencia de Fabio Arias Vélez. Yo ingresé como administrador en 1991 y en ese entonces la atracción preferida era la piscina con los toboganes, por eso se empezó a trabajar en el proyecto de la piscina de olas, que se hizo realidad el 1 de mayo de 1994”, aseguró Luis Gonzaga Ospina Flórez, quien administró el parque durante 27 años. 
 
Entre semana, especialmente durante las 2 últimas décadas del siglo pasado, era usual que los colegios realizaran integraciones en el parque, los muchachos disfrutaban de una jornada única, que generalmente terminaba en una fiesta improvisada y que muchas generaciones todavía guardan con aprecio entre los recuerdos de la adolescencia.  
 
“En el 91, el ingreso al parque valía $200, pero se cobraba por cada atracción. En 2007, la entrada valía $1.500, el tobogán $2.000, la semiolímpica $2.000, la de olas $3.000, los juegos $1.500. Más o menos, estar en todas las atracciones salía en $14.000. Sin embargo, en 2008 se empezó a cobrar una sola tarifa de $3.000 por el ingreso y por las atracciones. Eso marcó el declive del parque, porque estábamos obligados a trabajar a pérdidas”, agregó Ospina Flórez.  
 
Aunque la SMP es una entidad sin ánimo de lucro, tenía que pensar en el sostenimiento del parque en el tiempo, por esa razón, la junta directiva tomó la decisión de no asumir más pérdidas y regresó el parque a la alcaldía de Armenia, a finales de marzo de 2018.  
 
Al parque permitían el ingreso de fiambre. Padres, hijos, tías, primos y amigos departían alrededor de zonas verdes. Hoy la maleza se ha apropiado de estos espacios, así como del carrusel de caballitos. 
 
“Entregamos las piscinas totalmente en servicio, azules, nítidas, a pesar de la situación económica, prestamos servicios hasta el último día”, aseveró Ospina Flórez, quien lamenta ver las condiciones en que hoy se encuentra el parque. 
 
No es para menos, 3 de las 4 piscinas están verdes y solo son visitadas por gallinazos, lo demás se pudre lentamente mientras la vegetación lo va cubriendo. 
 
Presente y futuro incierto
 
Desde que cerró sus puertas, el parque ha sido visitado por inversionistas nacionales y extranjeros, pero no se ha logrado concretar una figura que permita la construcción de un parque temático atractivo y que, al mismo tiempo, sea de fácil acceso a todos los armenios, porque se requeriría invertir una cantidad considerable de dinero, en un escenario donde la tasa de retorno no sería tan atractiva. 
 
¿Qué dice la alcaldía? 
 
Sobre el mantenimiento del Parque de Recreación, el director del departamento de Bienes y Suministros, José Arley Herrera Gaviria, informó que desde noviembre de 2019 se autorizó al Instituto Municipal del Deporte y la Recreación de Armenia, Imdera, para hacer uso de las instalaciones. “La entidad está siendo responsable en este momento del parque, pero solo está usando la piscina”. 
 
El director del Imdera, Fernando Pérez Vanegas, dijo: “Aunque todos los bienes son del municipio, el Parque de Recreación fue entregado por la Sociedad de Mejoras Públicas a Bienes y Suministros en no muy buenas condiciones, al pasar los años y no tener ninguna intervención, surgió una solicitud del Club de Natación del Quindío a inicios de 2019, que, para acceder a la piscina, se comprometía a realizar la recuperación y el mantenimiento de la misma, solicitud que Bienes aceptó otorgando la custodia al Imdera por tratarse de una organización deportiva”. 
 
Agregó: “El Imdera recibió el Parque de Recreación con el único fin de que se beneficiara una organización deportiva, pero el instituto no tiene ni ha recibido recursos para recuperar o abrir un parque de tal magnitud. Actualmente, y dentro de varias alternativas, el parque se analiza como posible lugar donde se construya el complejo acuático que contaría con una piscina olímpica de 10 carriles para recibir los juegos nacionales, lo cual permitiría inversión, recuperación y apertura al público”. 
 
Días que no volverán 
 
A través de las redes sociales de La crónica la ciudadanía compartió sus recuerdos sobre el Parque de Recreación, estos son algunos de los más destacados.   
 
De la página de Facebook: 
 
“El trencito, la manzana acaramelada, el lago con los patos, la discoteca después de un buen día de piscina. Luego a comer la buena fritanga. Bellos recuerdos”, dijo Juan Pablo Castañeda Torres.
 
“Era lo mejor. El mejor parche de domingo: piscina y la alegría que nos daban las olas, el paseo en el tren. Mejor dicho, ahí sí estábamos reunidos en familia”, María Patricia Castelblanco. 
 
“¡Qué domingos tan fantásticos! Primero a la piscina, después a la rueda, dar un paseito por sus senderos peatonales y rematar en la viejoteca”, Alejandro Cortez Carrillo. 
 
“Los paseos de todas las escuelas, el fiambre que mi madre me empacaba para ir allí con mis compañeros. Qué tiempos aquellos”, Andrés Duke Rivera. 
 
“Bellos recuerdos de cuando mis hijos estaban pequeños y se divertían en el parque”, Blanca Mirian Ramírez. 
 
De la página de Instagram 
 
“Cuando estaba pequeño mi mamá me llevaba y montábamos en el trencito que le daba la vuelta al parque y después comíamos jalea con maní, tiempos de recuerdos bonitos”, @omargrijalba. 
 
“El lago, la piscina de olas. Ojalá y lo vuelvan a abrir, nos hace mucha falta ese lugar para compartir con los seres que amamos, es patrimonio”, @patriciapadilla4435. 
 
 “El tobogán, lo máximo. Cuando aún era adolescente”, @isabelsalazargarcia.