17 Junio - 2020

Álvaro Jiménez Giraldo denunció al presidente del Concejo de Armenia, Briant Stiven Naranjo Raigoza

Quiere aprobar El Plan de Desarrollo con los artículos 35 y 36, pegados a última hora por el alcalde encargado de la ciudad de Armenia, secretario de Hacienda Jorge Fernando Ospina Gómez. Jiménez Giraldo habló con El Procurador Provincial para enterarlo de la delicada situación.

Presidente del Concejo de Armenia, Briant Stiven Naranjo Raigoza, quiere meter a las malas los artículos 35 y 36 en El Plan de Desarrollo
 
El concejal Álvaro Jiménez Giraldo habló con El Procurador Provincial ( Foto del presidente del Concejo de Armenia)
 
Los armenios apoyan a Jiménez Giraldo
 
Muy buenos días a todos mis compañeros de muro, hoy es miércoles 17 de junio, madrugué hablar de este insuceso insólito por parte de este señor Naranjo Raigoza, 13 concejales dijeron no a esos dos micos, una minoría encabezada por Briant Stiven aprobó esos artículos 35 y 36. En la noche de este martes 16 de junio me llamó confundido el concejal Álvaro Jiménez Giraldo, que le ayudara a difundir este despropósito, mi reacción fue inmediata, está circulando esta noticia por todo el país, redes sociales, Twiter, Instagram, Facebook, el portal La otra voz, La Silla Vacía, Las2orillas, colombiaparatodos.net, el medio físico Actualidad quindiana, Montenegro Estéreo Nacional e Internacional. En Armenia y el Quindío no nos meterán más los dedos en la boca las organizaciones clientelares. También este señor Briant celebra a rabiar el regreso en pocos meses del alcalde encartado José Manuel Ríos Morales, quien al parecer fue el que orquestó desde las sombras meter esos dos micos, se prestó el secretario de Hacienda del gobernador Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas, Jorge Fernando Ospina Gómez, alcalde encargado por el mandatario mientras dura la ausencia de Ríos Morales. Ospina Gómez resultó todo un paquete chileno, privatizador al estilo del expresidente César Gaviria Trujillo, responsable de la apertura económica en Colombia, nos metió y no nos dimos cuenta en el modelo neoliberal, ahora lo quieren refinar más en Armenia para acabarnos de empobrecer a todos, llevamos 28 años con malos alcaldes, la mayoría en la cárcel. Pueden opinar en el Facebook cesáreo Herrera Castro y en colombiaparatodos.net
 
EDitorial de La crónica
 
Nos gustó la esencia de este editorial de La crónica, nosotros los comunicadores sociales y periodistas somos los cinco sentidos de oyentes, lectores, televidentes y de quienes escriben en las redes sociales. Todo este circo con nuevos payasos pasarán a la historia, nos acercamos a una nueva elección de alcalde, quienes votaron en blanco en las pasadas elecciones le respiraron en la nuca al alcalde encartado de Armenia, José Manuel Ríos Morales, deben estar en el escenario de la política, con nombres de personas probas que destierren esa obsoleta organización clientelar, 28 años consecutivos metiéndole las fauces al erario de la alcaldía de Armenia, también sombras oscuras, perversas y dañinas han pasado por la gobernación del Quindío, habrá el momento preciso para hablar de este novelón, allí también hay una larga historia de estos 54 años de segregación del Viejo Caldas y vida independiente, autónoma y jurídica de este departamento.
 
Mal paso, nota editorial del periódico vecino La crónica
 
En últimas, la gran jugada que se pretendía hacer era anular el concejo y marginarlo durante un año de ese control previo a las actuaciones del alcalde, tal como lo manda la Constitución Nacional.
 
Mal paso
Qué mal comienzo en su palomita como alcalde encargado del municipio de Armenia para Jorge Fernando Ospina Gómez. Haber tratado de meter dos artículos con tantas y tan delicadas implicaciones, a la carrera en el plan de desarrollo municipal, no habla bien del tono de gobierno que tendrá mientras dure su encargo como primera autoridad municipal. Su primer acto de gobierno fue una salida en falso que lo descalifica para orientar una ciudad capital y de paso deja muy mal parado a su mentor, el gobernador del Quindío, Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas.
 
Por qué el desespero en otorgarle superpoderes al alcalde de un municipio maltrecho económicamente, con su alcalde titular suspendido, con un gabinete cuestionado, con los ojos de los organismos de control  encima, con la indignación y desconfianza ciudadana creciendo como espuma. Si esto solo fue iniciativa del doctor Ospina Gómez, aunque hay razones para dudarlo, comenzó con el pie izquierdo su labor y confirma con ello que no era la persona idónea para ocupar el cargo como mandatario de los armenios. 
 
Lo vivido el fin de semana en el concejo de Armenia fue grotesco. Ya los concejales saben que se equivocaron, ofrecieron excusas, contribuyeron con esta metida de pata a aumentar la desconfianza que los armenios sienten por la administración de lo público y muy difícil será que recuperen un poquito de la credibilidad y el menguado respeto que ostentaban varios. Ellos allá con su karma, pero lo del alcalde designado tampoco tiene presentación, él carga la mayor parte de culpa en este exabrupto.
 
Cuál puede ser la justificación, y que además sea válida, para que el alcalde designado hubiera radicado, ya cuando se había iniciado la sesión en el cabildo local en la que se aprobaría el plan de desarrollo del municipio de Armenia, la solicitud de inclusión de los artículos para que el alcalde pudiera, sin pedirle autorización al concejo, endeudar el municipio y que participara en sociedades publicoprivadas, pero además hacer una reestructuración administrativa. Más dudas que ventajas quedaron sobre la atropellada solicitud del ejecutivo local.
 
Por la ordinaria forma como se procedió con estos artículos por parte del alcalde designado, no quedan muchas hipótesis sobre la justificación de esta acción y la que más parece acomodarse es que aquí se estaban acatando órdenes superiores o se estaba haciendo un mandado, que es lo mismo. Las acciones mayores de un alcalde, como las que se hubieran podido realizar con los artículos aprobados y luego por fortuna revocados, no pueden realizarse sin que pasen por el examen crítico del concejo ni lejos del debate público. 
 
Solo cuando se tienen dudas de la legalidad de una actuación gubernamental o de su conveniencia para la ciudad es que se elude el debate, cada acción de un alcalde tiene que ser pública y sus planes hacer parte de una agenda abierta y sobre la mesa. Debe ser por eso que no se designó, en remplazo temporal de Ríos Morales, al secretario de Gobierno del municipio y se buscó tener en el piso principal del CAM una persona que pudiera patinar iniciativas de otras corrientes de poder, tal como ocurrió con los ‘micos’ que de forma exprés se pretendieron aprobar y que van en contra de la participación democrática que tiene que acompañar cualquier acto de gobierno.