23 Octubre - 2016

Josué Moreno Jaramillo, seguirá entre nosotros

Hay seres que mueren, pero jamás se borran fácil, es el caso de Josué Moreno Jaramillo, murió a los 90 años, toda su vida estuvo consagrada en hacer del Quindío una de las regiones más prósperas, se empeñó a fondo desde la Cámara de Comercio de Armenia, allí fue su director por 33 años, en Comfamiliar Quindío ayudó a los obreros, campesinos y trabajadores, también en el Comité de Cafeteros de Armenia, entre otras de sus ejecutorias.

Paz en su tumba
 
Se fue uno de los pioneros del Quindío
 
Josué Moreno Jaramillo fue durante 33 años el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Armenia.
Con una masiva asistencia de ciudadanos de Armenia y el Quindío, se cumplieron ayer las exequias del abogado Josué Moreno Jaramillo, de 90 años de edad.
 
Estaba casado con Amparo Villegas, y le sobreviven ella y sus hijos: María Mercedes, Bernardo y Martha Lucía Moreno Villegas. Era hermano del exalcalde de Armenia Gustavo Moreno Jaramillo y el exministro de Estado, exalcalde de Armenia y exgobernador del Quindío Diego Moreno Jaramillo. 
 
Josué Moreno Jaramillo fue uno de los fundadores del Atlético Quindío en 1950 y durante 33 años se desempeñó como director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Armenia.
 
En los últimos años representó a los cafeteros de Armenia en la junta directiva del Comité Departamental de Cafeteros del Quindío, del cual era miembro hasta el momento de su deceso. La crónica del Quindío presenta apartes de la última entrevista concedida por Josué Moreno al periódico de la Cámara de Comercio, realizada por el periodista Jorge E. Orozco.
 
¿Cómo llegó a la Cámara de Comercio?
-Bueno-. Un día Efraín Jaramillo Correa comerciante muy apreciado y miembro de la junta directiva me dijo, -nosotros queremos que usted sea el director de la Cámara, -y ahí mismo-. Como dicen hoy los muchachos eso fue de una. El sueldo, si no me equivoco, era de 500 pesos y ahí inicié mi trabajo por 33 años hasta que me echaron, yo creía que eso era mío, (risas), llegó el momento en que me debía ir, otros tenían que llegar. Eso debió ser mucho antes, pero yo era un enamorado de mi entidad y del servicio que le ofrecíamos a la gente de Armenia.
 
¿Cómo era la cámara?
La Cámara de Comercio era muy pequeña, pero fue creciendo, cumpliendo casi las mismas funciones de ahora, legales y extralegales, registro público y muchas cosas en favor de la comunidad, de los afiliados y no afiliados. Hoy la Cámara es un gigante con más gente trabajando, con mucho más poder, con departamentos de   promoción, proyectos, pero en ese tiempo éramos demasiado chiquitos. Eso sí, le quiero decir una cosa, - la Cámara de Comercio fue y ha sido importante en Colombia-.
 
Además ¿usted fue directivo de Confecámaras?
Cómo le parece que Gastón Abello era presidente nacional; una vez se fue para Europa tres meses y la junta nacional me encargó de la dirección de Confecámaras. No era la nuestra una Cámara grande, pero en Armenia éramos amigos de la gente, amistad con la que abríamos puertas y esa ha sido siempre una característica del quindiano, de la gente de Armenia; por la amabilidad nos hemos distinguido toda la vida.
 
¿La Cámara de Comercio de Armenia tuvo que ver con la junta cívica que creó el departamento?
La cámara ha tenido que ver con todo. En las oficinas de la entidad se reunían Ancízar López López, Rodrigo Gómez Jaramillo, Silvio Ceballos, todos los políticos que estaban trabajando para que el Quindío como región se separara de Caldas. Se les ayudaba con alguna plática para los gastos de papelería, correos, con aportes para la caja menor. Todos los miembros de la junta de la cámara apoyaron la creación del departamento. Siempre, en todos los tiempos de sus ochenta años la cámara fue y es importante.
 
¿Qué opina de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío que existe 80 años después de su creación?
Que sigue siendo la entidad más importante y que lo es para el país porque su gente, el director ejecutivo Rodrigo Estrada, las personas de su junta directiva y todas las personas que en ella trabajan llegan a la gente.  En la cámara se practica el principal don que tenemos los quindianos, el ser amables con todo el mundo. ( En la foto, de izquierda a derecha, uno de los hijos de Josué, Bernardo Moreno Villegas, exsecretario Privado del expresidente Álvaro Uribe Vélez, Gustavo Moreno, exdirigente deportivo, hermano de Josué; en la penúltima imagen está Josué Moreno Jaramillo). 
Una creación que fue de mi cosecha como director de la cámara y de la que puedo hablarle con orgullo, fue el Colombo Americano y el Colombo Francés. En la loable tarea me acompañaron Lucy Betancourt de Palacio y otras personas. En ese momento estos centros de enseñanza del idioma inglés y francés representaron un excelente aporte al desarrollo integral de Armenia.
¿Quiénes hicieron parte en su época de la junta de la Cámara?
Jairo Velásquez Echeverry estuvo como 10 años en la junta, Jorge Velásquez Arango, Jorge Jaramillo Arango representante de Calarcá, Guillermo Jaramillo Palacio y muchos otros que todavía viven aunque no están activos.  La actual es una excelente junta, en ella tengo amigos, como deferentes son los empleados de la cámara cada que tengo que ir al edificio de la Cámara de Comercio. 
 
Quiero decirle además que la Cámara de Comercio ha tenido en su seno directivo a los mejores ciudadanos y que toda la vida, desde que existe, ha tenido que ver con las más caras empresas de la ciudad y el departamento después de que este se creó.
 
¿Cuántos llegaron a ser afiliados de la cámara en su época?
Hubo un tiempo que eran unos 150 – más o menos – comerciantes muy distinguidos, gente cívica, jamás en la junta de la Cámara hubo políticos activos, recuerde Jorge que David Barros lo intentó y no pudo. La afiliación es una cosa, registrar un establecimiento comercial es otra. Hoy deben ser mucho más de mil pensaría que con el crecimiento de la ciudad y el departamento deben ser cerca de dos mil. Hoy en los centros comerciales hay mucho más comercio y mayores actividades empresariales que en la época en la que a mí me tocó ser director.
 
De los cafeteros
 
El Comité de Cafeteros del Quindío registra con gran pesar el fallecimiento del doctor Josué Moreno Jaramillo, quien hizo parte de su junta directiva durante muchos años en representación de los caficultores de Armenia, desdeñando hasta último momento honores como lo fueran las manifestaciones de amistad y capacidad de trabajo de sus compañeros de debates y anhelos colectivos, porque su interés primordial consistía en trabajar de manera visionaria y discreta por los caficultores del departamento. El doctor Josué nos deja la impronta de una experiencia compartida sin reatos, en que la prudencia y la visión de un futuro regional no reñían con los sueños individuales. Fue el doctor Josué un hombre importante para la historia del Quindío, pragmático ante la vida de los negocios y el progreso, pero un catador como pocos de lo estético, del arte y la cultura universal. Si bien deja a quienes estuvieron a su lado una muestra palpable de cómo debe ser un caballero a carta cabal, siempre extrañaremos su presencia; atento y dinámico, inteligente y crítico, hábil y prudente, contestatario y recto, así lo recordaremos por siempre.
Nuestro respetuoso pésame a sus familiares, que hoy viven el drama al que todos estamos abocados al despedir a nuestros mayores, después de verlos pasar abriéndonos caminos en la hermosa circunstancia de la vida.
Comité de Cafeteros del Quindío
 
Elías Mejía, Presidente Comité Departamental de Cafeteros del Quindío.
 
Adiós a un patriarca
Nota editorial de La crónica del Quindío    
 
Los armenios despedimos ayer a Josué Moreno Jaramillo, un hombre que entregó toda su capacidad de trabajo, su empeño y su espíritu a la ciudad.
 
Era, sin duda, un patriarca, no con la connotación bíblica, pero sí como aquella figura respetable en una sociedad por su don de gentes, por su grandeza a la hora de decidir por las causas nobles y por su maravillosa forma de atraer y rescatar las cosas buenas para Armenia.
 
Josué Moreno fue uno de los hombres cívicos que se embarcaron en la quijotesca empresa de crear el equipo profesional de fútbol de Armenia, que debutó en el campeonato rentado de Colombia con el nombre de Atlético Quindío. Y fue su adalid y su aliado por muchos años. En esa misma época, la década de los cincuenta, integró las juntas cívicas procreación del departamento del Quindío y dio cabida, en los sesenta, en la propia sala de juntas de la Cámara de Comercio, de la que fue su director ejecutivo durante 33 años, a los miembros de esa junta pro creación del departamento de 1965, que finalmente logró la independencia de Caldas.
 
En la Cámara de Comercio se erigió como una institución para los empresarios, pero también para las causas culturales. Durante 33 años estuvo al frente de esta institución tan cara a los quindianos. Desde allí fue uno de los patrocinadores de los cines-club de la ciudad, exposiciones de arte y medios de comunicación. Fue él quien trajo a Armenia los proyectos de enseñanza del inglés y el francés a través de convenios de las embajadas de los Estados Unidos y de Francia, creando las instituciones Colombo-Americana y Colombo-Francesa, donde se imparten clases de los dos idiomas y se hacen intercambios culturales con los dos países.
Josué Moreno pudo tener muchos merecidos cargos públicos, pero les dejó esos privilegios a sus hermanos. Se caracterizó por ser un hombre prudente, desdeñador de honores, pero afable con sus amigos y las personas que estuvieron cerca de él, en sus diversas actividades. Su voz y su risa lo catapultaron en el imaginario regional como ninguno, dándole un aire de caballerosidad y de señor, pero sin las pretensiones de la vanidad y el engreimiento. Fue un hombre sencillo, muy a pesar de sus pergaminos de hombre importante de Armenia.
 
En su oficina nacieron proyectos tan trascendentales como la Fundación Micros, que impulsó la microempresa en toda la región y generó otras organizaciones similares, tanto de apoyo académico, técnico como financiero. Y fue también en su oficina donde nació el interés de impulsar la diversidad cafetera a través del turismo rural. Le abrió campo, en la Cámara de Comercio, a aquel ambicioso proyecto del Fondo Mixto de Promoción Turística del Quindío, que le dio alas al desarrollo turístico de nuestro departamento.
Amaba el café. Uno de los cafeteros más connotados, que logró integrar el Comité Municipal de Cafeteros de Armenia y defendió los intereses del gremio como miembro y presidente del Comité Departamental de Cafeteros del Quindío.
 
Aunque no se sentía cansado,  a pesar de sus 90 años de edad, ni se le veía extraviado en su afán de ofrecerles nuevas visiones a su ciudad y su departamento, se nos fue Josué Moreno Jaramillo, se nos fue el patriarca que nos enseñó a mirar con optimismo el mundo de los negocios, que nos mostró el camino de la importancia de las agremiaciones y nos regaló con cariño y con denodado afecto su mirada clara, diáfana sobre el arte. Tenía un sentido absolutamente estético de la vida, que integraba perfectamente con su racionalidad de empresario y abogado.
 
Adiós al amigo y al patriarca. Armenia, su ciudad, llora su partida, pero se solaza al recordar sus maravillosas enseñanzas.