17 Septiembre - 2020

El piso sexto de la Clínica Central del Quindío

Llevaba cantidad de años sin sentir y vivir una buena atención en salud, fui afortunado el día sábado 15 de agosto, salí de una intervención quirúrgica derecho al piso sexto, allí había un grupo de enfermeras dispuesto a colaborarme en mi recuperación.

Ni en el mejor hotel del mundo

Por Cesáreo Herrera Castro, director

Me sentí mejor que en los hoteles que he podido frecuentar cada vez que viajo por el mundo, este piso sexto  tiene varias habitaciones para los postoperatorios, 8 habitaciones, 7 unipersonal y una suite. Un grupo profesional de médicos, camilleros, enfermeros, enfermeras, auxiliares y una señora que madruga a cambiar cobijas, almohadas, lavar el baño, dejar lista la ducha, todo con estrictas medidas que eviten cualquier infección y sobre todo en estos tiempos de pandemia.

No hablé con la gerente Luz Marina Estrada, tampoco con el director médico Andrés Gallego O.; con el coordinador de servicios y convenios del sexto piso de la Clínica Central del Quindío, Andrés Ocampo, pude conocer otros detalles, no vacilé en felicitarlo, igual a las auxialires Elizabeth Henao, Lina Arias, Jaqueline González, Vanessa Martínez, Diana Correa, Estefany Durán, Lina Orozco y Janeth Romero.

David Ramírez Casasfranco, gran señor y médico

Lo primero que busco en las personas es su amabilidad, que sean gentes de verdad, sencillas, humildes, que no se crean seres superiores a los demás, una de ellas fue el médico que me intervino, David Ramírez Casasfranco, lo conocí en el momento de la cirugía, me atreví hablarle y decirle que me cambiara el procedimiento quirúrgico, revisó los exámenes, comprobó que por mi uretra me haría un daño irreversible y decidió practicar una cirugía abierta, llevo un mes un día, me siento mejor, falta que un fisiatra o un fisioterapeuta me ordene los ejercicios para acabar con dolores en las piernas.