01 Julio - 2020

El periódico Actualidad y el departamento del Quindío cumplen hoy 54 años de fundación

Felicitaciones al mandatario de los quindianos, odontólogo y pediatra Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas, por los 54 años de vida políticoadministrativa de este departamento, un día cualquiera dijo no más esa coyunda del Viejo Caldas, se desmembró, fue toda una gesta muy larga, salió adelante, después - al año - siguió ese mismo grito de independencia el departamento de Risaralda. Hoy miércoles uno de julio celebra con modestia este nuevo aniversario Jaramillo Cárdenas, igual sus habitantes.

Efemérides sobrias y en medio de esta gran pandemia
 
Por Cesáreo Herrera Castro, director
 
En el municipio de Quimbaya hubo mucho interés por el diarismo, los hermanos Leonel y Licinio Ochoa Parra avivaron ese fuego en su hermano mayor para que fundara el órgano Ideales, tenía su propia imprenta, luego desapareció, llegaron otros jóvenes inquietos, uno de ellos Efraín Abdala, fundó Actualidad, duró poco y yo retomé ese título, circulé varios meses con el nombre de Actualidad, me tocó agregarle quindiana porque ya circulaba en los 12 municipios del Viejo Caldas, justo el uno de julio de 1966 circuló con ese nombre de Actualidad quindiana, fecha con la que nació a la vida políticoadministrativa el departamento del Quindío, hoy ambos cumplen 54 años.
 
Quiero confesar que compartí con Luis Granada Mejía la férrea oposición de una separación geográfica, política, económica y jurídica de esta parte del país del Viejo Caldas. En estos 54 años tenemos la razón, el Quindío es el más atrasado de los 3 que conforman El Eje Cafetero, el embeleco del gamonal y cacique Ancízar López López lo llevó al ostracismo, nunca permitió aquí una universidad tecnológica, que se abrieran empresas, industrias, en tanto su amigo Camilo Mejía Duque, otro de los iniciadores de la separación del departamento de Risaralda del Viejo Caldas, la tenía más clara, aparte de dinamizar el sector agrícola, pecuario, agroindustrial, pensó en fomentar el comercio, industria, preparar a los jóvenes en las universidades para que tomaran la dirección de esa parte del país, hoy aventaja a Caldas y a nuestro departamento.
 
Si tomamos una matriz Dofa el Quindío se queda rezagado en comparatitividad y competitividad. Si hablamos de la triada sector público, privado y academia no tenemos como ganarle a Caldas y a Risaralda. Mientras en Risaralda floreció el comercio, la industria, en Caldas la intelectualidad, en nuestro departamento del Quindío prosperó la envidia, intriga, canibalismo, antropofagia, incluso dicen que ahora sufrimos de cangrejismo, flagelo o fenómeno que carcome todos los días a Buenaventura, Valle del Cauca.
 
Cualquiera de mis compañeros de muro puede opinar. Hoy apareció una nota y es válida sobre la alegría del grupo que propició esa división de la región más pequeña de Colombia, el Quindío, con la lupa que se mire siempre han existido los rifirrafes entre los gobernadores de turno y los alcaldes de Armenia de turno, el de ahora que está encartado con la justicia es la excepción, venía de la mano con el mandatario seccional, también el de Calarcá, pero estas dificultades de la pandemia nos hacen tomar tragos amargos, muy atípicos, en tanto gozan de buena salud nuestros vecinos Risaralda y Caldas. Bien por ellos.
 
Posesión del primer gobernador Ancízar López hace 54 años
 
Por Miguel Ángel Rojas.
 
Cuando se creó el departamento del Quindío, a través de la Ley 2da de 1966, el 19 de enero de ese año, la región apenas estaba saliendo del coletazo de la violencia partidista de los años cincuenta, confrontación entre liberales y conservadores que en su última etapa se conoce como El bandolerismo.
 
Se habían creado cuatro instituciones que le daban peso a la región, después de la Primera Junta Prodepartamento del Quindío, en 1951. La institución insigne se creó en 1954 y se llamó Diócesis de Armenia. Le siguió la creación de la Universidad del Quindío, en 1960, después nació, en 1962, la Octava Brigada, una unidad del Ejército colombiano. A ellas, le siguió la Corporación Autónoma Regional del Quindío, en 1964.
 
Todas estas instituciones tenían entre sus objetivos trabajar para la pacificación de la región, escenario de los más descarnados hechos de violencia entre los dos bandos: liberales y conservadores. Esa violencia provocó un éxodo sorprendente de quindianos hacia otras partes del país.
 
Después de los sufrimientos de la violencia partidista, se crea el Departamento, y el primero de julio de 1966, cuando asumió el primer gobernador, Ancízar López López, el pueblo quindiano vive la primera euforia colectiva, que no tiene antecedentes en la historia de la región.
 
Discurso del presidente Guillermo León Valencia en la plaza Bolívar de Armenia.
 
Desde muy temprano, ese 1 de julio de 1966, hace 54 años, los ciudadanos de todos los municipios del Quindío empezaron a llegar a dos plazas, donde se previó la celebración. Una de ellas fue la plaza Parque de los Fundadores, en el norte de Armenia, a donde llegó el presidente de la República Guillermo León Valencia Muñoz con todos sus ministros, para dar posesión al gobernador López López. El otro sitio de las concentraciones populares fue la plaza Bolívar, el escenario escogido para los discursos públicos.
 
De acuerdo con testigos, en la avenida Bolívar, cerca al parque de Los Fundadores, había entre 30.000 y 40.000 personas que no querían perderse este acto. Llegaron con la bandera del Quindío que para entonces relucía un cafeto como insignia de la producción cafetera colombiana en esta región. También tenían pancartas de cartulina pintadas con insignias de independencia frente a Caldas, y los agradecimientos a los congresistas y al presidente que apoyaron la idea de la separación.
 
Ancízar López López había sido nombrado gobernador del Quindío el 24 de junio de 1966 por el presidente de la República Guillermo León Valencia Muñoz, a través del Decreto 1551, el mismo día en que el país conmemoraba 31 años de la muerte en Medellín del cantautor argentino Carlos Gardel.
 
Ocho días después del nombramiento, López López asumió el cargo, a las dos de la tarde, en un acto público realizado en la plazoleta del parque de Los Fundadores, ante el Tribunal Superior de Armenia, juramento que lo tomó el presidente de esa corporación José Luis Ramírez Hoyos, con la presencia del propio presidente de la República y sus ministros, como queda dicho. Vinieron personas de varias partes de Colombia, incluyendo el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros Arturo Gómez Jaramillo, muchos de sus dignatarios y ciudadanos de Pereira, Manizales y Medellín.
 
Una de las cosas más sorprendente de este acto fue la asistencia del propio gobernador de Caldas, General Armando Vanegas Maldonado. La lógica era que como departamento damnificado de este procedimiento legislativo de secesión, su gobernador no concurriera a esta cita. Sin embargo, estuvo aquí, en primera fila. Su condición de gobernador militar le facilitó las cosas, y le evitó críticas de sus gobernados.
 
Vanegas había sido nombrado tras la dificultad del presidente para encontrar una persona que le aceptara el cargo, pues nadie quería sentirse responsable de la separación del Quindío, primero, y después de Risaralda.
 
María Teresa López Botero, hija del primer gobernador del Quindío, Ancízar López López, recuerda que en esa mañana del 1 de Julio de 1966 cuando su padre asumió el cargo, acompañó a su mamá Cornelia Botero y a sus hermanos a recibir a su padre al aeropuerto El Eden. “Apenas pudimos verlo bajar por las escaleras del avión, porque una multitud nos lo arrebató, lo subieron en un carro de bomberos, y lo llevaron en un desfile por la vieja carretera de Santa Ana y luego por las calles de Armenia“, recuerda con nostalgia.
 
Cuando López llegó a su casa para almorzar, antes de la posesión, se dio cuenta que no tenía en sus bolsillos la billetera, había perdido el dinero que traía en sus bolsillos, el pañuelo y su fina pluma Parker, con la que firmaba todos sus documentos. En medio de la multitud, lo habían robado.
 
Celebración de la creación del departamento y posesión del primer gobernador, en el Club América.
 
Solo tres miembros de su familia lo pudieron acompañar a la mesa principal donde tomó posesión: su esposa Cornelia Botero Mejía y sus hijas mayores, Claudia Constanza y María Fernanda. Los demás miembros de la familia tuvieron que observar desde la terraza de una vieja casa vecina, el añorado acto con el que se sellaba la segregación de Caldas.
 
La multitud se agolpó en la plazoleta del parque y en las calles aledañas, pues nadie se quería perder el momento de la posesión del primer gobernador, lo que le daba vida material a esa idea independentista que se llamó departamento del Quindío.
 
La euforia era tan grande, que el presidente Valencia y su comitiva, como el recién posesionado gobernador y casi todos sus acompañantes, se pusieron de pie y tomaron la calle, por la avenida Bolívar hacia el sur, hasta llegar a la plaza Bolívar, donde, según dicen testigos del acto, nunca más se ha llenado hasta el tope de no tener ingreso por ninguna de sus ocho entradas. Solo hablaron el primer gobernador Ancízar López y el presidente de la República.
 
El presidente Valencia, emocionado, dijo: “Llego a esta plaza de Armenia con profunda emoción y gran satisfacción a realizar, como dijo en su genial cita el gobernador Ancízar López, el ‘Milagro‘ de esta ciudad que Guillermo Valencia había previsto en su intuición genial y que a su modesto hijo le ha correspondido la inmensa satisfacción de contrubuir a realizar“.
 
Ancízar López, primer gobernador del Quindío, el día de su posesión.
 
Seguidamente, hizo el siguiente anuncio: “Hoy es un día grande para Colombia porque un nuevo departamento surge a la admiración, al aprecio y a las simpatías del país, y surge ya poderoso y magnífico“.
 
La plaza hervía, era un día de ’verano‘, de esas tardes calurosas de julio cuando el cambio climático aún no hacía estragos, nadie quería moverse de la vieja plaza que tenía en su costado suroriental la imponente y antigua iglesia de guaduas y maderas que habían construido los colonizadores. Desde el antiguo café Caucayá decenas de personas hacían temblar esa construcción de bahareque con sus aplausos y gritos de alegría.
 
La comitiva salió para el Club América, ahí mismo, a metros de la plaza, donde la flor y nata de la pequeña burguesía cafetera quindiana le ofrecería un homenaje al presidente Valencia y al primer gobernador. En tanto, el vulgo, el pueblo pletórico de alegría, disfrutaba en las calles, en los cafés, en los bares, la anhelada independencia que, según las promesas de los políticos, traería enormes beneficios a la región y a sus habitantes. Nos pueden leer en colombiaparatodos.net