22 Marzo - 2016

El padre Carlos Eduardo Osorio con más paciencia que el Santo Job

Causa hilaridad, repudio, descorazonamiento y rechazo unánime a esos seudoperiodistas que dicen ser sensatos en los análisis de la cosa pública local, ahora tienen de nuevo en el ojo del huracán a nuestro diligente, capaz y honesto mandatario seccional, sacerdote Carlos Eduardo Osorio Buriticá, a quien descalifican ya, lo ven famélico en sus decisiones, lo responsabilizan del desgreño administrativo en que quedó el departamento por culpa directa de su antecesora.

El estoicismo, principal arma de Carlos Eduardo Osorio B. 

 Por fortuna no pudo seguir reinando con su partner, amiga del alma y confidente, exdirectora de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, Sandra Milena Gómez Fajardo, quien  tuvo un nuevo y fuerte revés en el proceso de elección para la Contraloría del Quindío porque los señores de la coalición mayoritaria de la Asamblea les importó una higa el hilo conductor que fijó nuestro primer centro académico superior, la universidad del Quindío, violaron el procedimiento de elección, menos mal que el Tribunal Administrativo del Quindío la retiró de ese cargo tras medida cautelar, el gobernador citó a sesiones extras para que pudieran elegir el sucesor de Sandra Milena Gómez Fajardo, pero como que se equivocaron de nuevo, adrede, deliberadamente, ya revisa con lupa el exaspirante a Concejo de Armenia Jesús Antonio Obando Roa, aduce el acusioso observador que puede haber una nueva falta porque en vez de tener en cuenta la Asamblea a tres funcionarios de la Contraloría, del mismo nivel, dejaron por fuera a uno, ya eligieron al abogado Fabio Suárez Valero, también del resorte, tinglado, de la casa fucsia, fungió por varios días como director encargado de la CRQ mientras su titular John James Fernández López se ocupaba de algunos asuntos personales.

Es una estupidez afirmar que el presbítero Carlos Eduardo Osorio Buriticá es una persona inepta porque no se ha dejado imponer lo que desean quienes fueron derrotados en franca lid en las elecciones del domingo 25 de octubre de 2015, los quindianos necesitábamos una persona que pusiera al descubierto todas las anomalías que se cometieron contra el erario, ya en este mismo medio hicimos una radiografía completa de los cuatro años de la señora Sandra, entre los años 2012 al 2015 dejó un superávit presupuestal por más de $160 mil millones por física incapacidad de ejecución, pero si fue hábil para propiciar un desahorro en el Fondo de Pensiones Territoriales del Quindío, Fonpet, por $26 mil millones, elevar la nómina de $4300 millones a $9.700 millones, subió escandalosamente la deuda pública de $17 mil millones a $50 mil milllones, los intereses causados hasta el momento pueden ser del orden de los $4.000 mil millones, si en nuestras manos estuviera la decisión de qué hacer con este departamento no hubiéramos vacilado en invocar la Ley de Quiebra, Ley 550, pero hasta en eso es de buenas la señora Sandra Paola, el padre Carlos Eduardo Osorio Buriticá sigue empecinado en sacar de esa aguda crisis el departamento, no sabemos de dónde saldrán los dineros para fortalecer de nuevo el Fonpet, pagar nómina, hacer obras, pagar intereses y amortizar la pesada deuda pública herencia de la señora Hurtado Palacio.

Con el padre Carlos Eduardo no se repetirá una nueva vergüenza, respetará el erario, no habrá con él altibajos, como tampoco artilugios verbales ni falta de criterio administrativo, será prenda de garantía para refundar el Quindío, recuperar la esperanza, los valores, el sentido de pertenencia, identidad, aniquilar el nepotismo político, la maldita corrupción que nos puso a un paso definitivo del abismo. De nuevo un espaldarazo para nuestro joven mandatario.