25 Septiembre - 2018

El nuevo Plan de Alimentación Educativa, los malos manejos en Armenia y el Quindío

El presidente Iván Duque y su Ministra de Educación han anunciado un PAE, Plan de Alimentación Educativa, de nueva generación para ampliar su cobertura hasta 5, 6 millones de estudiantes con nuevos recursos equivalentes a los dos billones de pesos, y con nuevos procedimientos para adjudicar los contratos de tal manera que se garantice el bloqueo a la corrupción y a los malos manejos, como los que se han presentado en las Secretarias de Educación de Armenia y del Quindío a lo largo del 2018.

El nuevo PAE
 
Por Horacio Duque Giraldo
 
Se trata de hacer más eficiente esta política y de dar mayor transparencia a dicho Programa. En el nuevo esquema del Pae se ha trazado como objetivo fortalecer la telaraña de Veedurías ciudadanas en la que los padres de familia son pieza clave en el proceso de auditoria como una de las garantías en la ejecución correcta de cada uno de los contratos. Una política tan compleja como el PAE requiere de vigilancia y alertas tempranas para disminuir el riesgo de posibles incumplimientos en la ejecución como se ha presentado en el Departamento del Quindío y en la Secretaria de Educación de Armenia.
 
Un punto interesante en la nueva estrategia es la alianza de 15 entidades del Estado, quienes establecerán al interior de cada una de ellas los cambios necesarios para hacer su implementación de manera efectiva. El reto más grande será el de establecer el esquema de contratación adecuado, sin desconocer las características de cada territorio y departamento.
 
Sin embargo, llama la atención que no se hizo mención del componente técnico dentro de los nuevos planteamientos del Gobierno; Estamos seguros de que gran parte de la estructura técnica y operativa del suministro requiere de un replanteamiento urgente, los cambios en vigilancia, seguimiento y financiación tendrán grandes dificultades en la ejecución si no se interviene el componente técnico, que es la columna vertebral de todo el programa.
 
En nuestro criterio la operación debe ser por medio de una estrategia operativa muy completa. Hay que monitorear a los alumnos receptores del programa, que deba hacerse con la base de datos de la matrícula educativa. Eso garantizará que los recursos lleguen a los niños, para poner fin así a los estudiantes fantasmas.
 
Se hace urgente migrar hacia los pliegos tipo, para que haya transparencia e igualmente es prioritario hacer los listados de proponentes que permitan, con tecnología, saber dónde hay luces de alerta. En buena hora todas estas medidas que desde la Veeduría Con Transparencia acompañaremos.
 
Nota. Repugnante el comportamiento de los directivos de Aspu Universidad del Quindío con los estudiantes en paro. Un tal Marín saca provecho personal de todo esto utilizando sus influencias en la Rectoría de la Universidad y en la Gobernación. Nos pueden leer en colombiaparatodos.net