01 Abril - 2017

El gobernador del Quindío quiere hacer creer a todos que es transparente, afirma el columnista Émerson Castaño González

La urna de cristal del gobernador es de vidrios polarizados. Y quiere engañar a la opinión pública aduciendo que su gobierno es “transparente”. Osorio Buriticá y Sandra Hurtado, igualitos. Y la situación del hospital San Juan de Dios va más allá de unos medicamentos que terminaron en la campaña de Sandra Gómez: se trata de prácticas aberrantes, clientelistas y corruptas que se siguen tolerando para desangrar el presupuesto de la salud, e incluso, nombrando personal sin funciones.

La ‘puerta giratoria’
    
Por Émerson Castaño González
La coordinadora técnica de Prisma ONG, Martha Babel, ha dicho que la Unión Europea eligió al gobierno del cura Carlos Eduardo Osorio Buriticá como ejemplo a nivel nacional por tener una política “anticorrupción”. La señora Babel tiene información falsa que la aleja de la realidad. Solo tiene la versión oficial. Sin embargo, para tranquilidad de ella, le voy a compartir algunos hechos reales de corrupción con el fin de demostrarle que el gobernador es un corrupto.
 
Osorio Buriticá es el presidente de la junta directiva de la E.S.E Hospital San Juan Dios, y con él lo acompañan en la directiva los señores Roberto Acosta Garcés y Óscar Colonia Gutiérrez. Tanto como Roberto Acosta y Óscar Colonia tienen manejo para contratar personal en la institución de salud más importante de los quindianos. 
 
Tanto es el poder de ambos, que lo han utilizado para beneficiar a su familia. Y el gobernador del Quindío lo sabe, y lo permite.
 
Para demostrarlo, la señora Angélica María Acosta Vallejo, tiene un contrato de prestación de servicios No Os471, Os 658 2016, en el área de radiología, y es hija de Roberto Acosta; Diego Alejandro Gutiérrez, es jefe de mantenimiento biomédico del hospital, y es primo de Óscar Colonia. Aquí se configura la ‘puerta giratoria’ de favores y tráfico de influencias para garantizar los votos en la toma de decisiones importantes. 
 
La urna de cristal del gobernador es de vidrios polarizados. Y quiere engañar a la opinión pública aduciendo que su gobierno es “transparente”. Osorio Buriticá y Sandra Hurtado, igualitos. Y la situación del hospital San Juan de Dios va más allá de unos medicamentos que terminaron en la campaña de Sandra Gómez: se trata de prácticas aberrantes, clientelistas y corruptas que se siguen tolerando para desangrar el presupuesto de la salud, e incluso, nombrando personal sin funciones.
 
Y como si fuera poco, Osorio Buriticá quiere hinchar pecho hablando de éxitos en su gestión aludiendo la disminución de homicidios en un 4% en el 2016, pero una vez terminaron de celebrar con vino de consagrar, continúa la masacre de jóvenes en el municipio de Montenegro. En la semana que termina, en dicho municipio, asesinaron dos personas en un solo día.