22 Julio - 2020

De la parrilla al Tinto

Ni las cadenas de oración le ayudan a Jaramillo en su desacertada gestión de los asuntos públicos del departamento y sus municipios. Sus plegarias son más bien una ideología de encubrimiento para arropar la falta de destrezas y de talento en el manejo de las instituciones.

De la parrilla al Tinto.
 
Por Horacio Duque Giraldo
 
Ya está visto el riesgo de su propósito aperturista del turismo en la region. Ojala eso no prospere y evitemos una catástrofe sanitaria entre nuestros paisano.
 
De la misma factura imprudente ha sido el manejo de las crisis de Calarca y Armenia.
 
Se dirá que él no es el artífice de los incluidos en la terna del Mais. Cuento que muy pocos lo estan creyendo.
 
Jaramillo sabe con pelos y señales quien es Claudia Milena Rivera, la profesional encargada del despacho de la Alcaldía de Armenia. Conoce sus antecedentes, su hoja de vida, sus sensibilidades políticas y cristinas. También sus negocios, con trocha avanzada.
 
Sabe que Rivera es justo lo necesario para su estrategia politiquera de asalto a la burocracia y la contratación del municipio. Fue la tarea de Ospina Gomez en los días de su paso por la Alcaldía.
 
Digamos en seco que Sandra Milena es otro “paquete chileno” que se maquilla de transparencia, justicia, ética, equidad y cordialidad. Propaganda para la galería.
 
Con las primeras medidas sobre el coronavirus nos metió su contrabando y su negocio.
 
El  decreto para eliminar el parrillero y limitar a dos los pasajeros en vehículos no se hizo para proteger a la gente y su salud. Mentiras. Todo apuntaba a favorecer el negocio de la empresa Tinto, en la que Ella tiene anclados sus negocios.
 
Ante la reacción comunitaria reculo. Debió anular su tramposo ukase. Bien por la desobediencia civil de las mayorías ciudadanas de Armenia. Bien por la prensa y las organizaciones sociales que “brincaron” sin chistar.
 
La reciente medida de Rivera contra los vendedores ambulantes es otro descache de la funcionaria. Cuando crece el desempleo, cuando la gente padece las limitaciones que conocemos, tratar de impedir el trabajo de la gente es simplemente aberrante. Lo adecuado es apoyar el trabajo de miles de seres humanos y entregar elementos de bioseguridad, tapabocas y hacer campañas pedagógicas para evitar la propagación del virus.
 
Conclusión: la señora Rivera está gobernado con su bolsillo, en interés propio, para ampliar su riqueza y la de los suyos.
 
Señora Rivera, si quiere más Tinto, renuncie, gánesela en la calle como el resto de los mortales.