01 Julio - 2012

¿ Cuál Quindío rico, joven y poderoso ?

Este uno de julio cumple el departamento más pequeño en lo físico y mental 46 años. Se trata del Quindío, durante muchos años estuvo pegado al Viejo Caldas, de allí dependía la vida administrativa de este pedazo de tierra, luego se independizó porque quería ser joven, rico y poderoso, pero ninguno de esos atributos tiene, fue una falencia y mentira que se inventaron quienes propiciaron el desmembramiento geográfico, político y administrativo.

Una clase dirigente inocua y egoista

Nadie desconoce esa gesta emprendida por muchas personas, pero es imperdonable que en esos 46 años el Quindío sea un territorio sin norte, brújula, croquis, no hay industrias consolidadas, el desempleo galopa, la corrupción se metió en las instituciones públicas, privadas, el nepotismo político hace parte de la agenda del diario vivir, el micotráfico, la desidia, el desgreño administrativo, el matoneo no se compadece con quienes hacen parte de las nuevas generaciones que tienen que llorarle al mono de la pila para que las tengan en cuenta quienes orientan y mangonean la cosa pública.

Se recuerda el nombre de Ancízar López López, Juan Zuluaga Herrera, Silvio Ceballos Restrepo, entre otros, como gestores de la creación del departamento del Quindío, pero ellos fueron quienes fomentaron la creación de círculos cerrados y cenáculos asfixiantes, no tenían aliados sino lugartenientes, el egoismo predominó a partir de esa época, este nuevo departamento no fue capaz de llevar a cabo una aceptable visión y misión de los comerciantes, empresarios e industriales, ellos tuvieron que resignar sus ínfulas e ímpetus, salieron de este terrtorio para otros más promisorios y prometedores: Cali, Bogotá, Medellín.

Si usted revisa en manos de quienes está la política en el Quindío da ganas de llorar, gentes incapaces, sin formación académica, experiencia en la sana política, con una conciencia moral y mental perversa. Destacamos sí a quienes han logrado el progreso, crecimiento y desarrollo del Quindío, entre ellos los nobles, curtidos, abnegados y humildes campesinos que a diario golpearon las agrestes montañas para sembrar comida, para abastecer a cientos de hogares quindianos y del resto del país con artículos de pan coger, como el producto estrella el café, que en la primera y segunda bonanza cafetera permitió un acelerado desarrollo de la región, se pudo efectuar programas, planes y políticas de electrificación, construir vías rurales, escuelas, mejorar las viviendas.

El café generó en su momento más de veinte mil empleos en el Quindío, los recursos que llegaban aquí por concepto de mercadeo del grano en el exterior servían para el sostenimiento de su población, más de 65 mil hectáreas se alcanzaron a sembrar en rubiácea, se impulsó el plátano, la ganadería, como también había producción a granel de frutas, legumbres y hortalizas.

Hoy el Quindío no tiene presencia nacional, es desoído en el gobierno central porque sus dirigentes tienen poco peso en la cola e incluso su mandataria seccional no tiene movimiento político ni colectividad, por lo que se le dificulta cumplir con las expectativas de los habitantes de esta zona colombia, sin embargo ahí va, todos los días sale con una eprota nueva, falla en el nombramiento de funcionarios, uno de ellos y de los últimos que se convirtió en uno de los lunares más grandes es el de la nueva directora de la CRQ, Sandra Gómez Fajardo, quien está inhabilitada por haber ejercido como gobernadora encargada.

La Crónica del Quindío destaca hoy el nuevo aniversario de este departamento delo Quindío:  

Quindío, 46 años

Hoy el departamento llega a su aniversario 46, y la celebración se mezcla con las fiestas aniversarias de Calarcá.
El departamento joven, rico y poderoso llega hoy a sus 46 años de existencia, y se muestra con una serie de expectativas para lo que será la celebración de sus primeras cinco décadas de haber sido constituido.

Dice la historia que en el Congreso de la República un grupo de líderes se propuso la tarea de crear un nuevo departamento, para dejar de ser parte de Caldas.

Así, personalidades como Ancízar López López, Silvio Ceballos Restrepo, Rodrigo Gómez Jaramillo, Enrique Gómez Restrepo, Bernardo Gutiérrez y Horacio Ramírez Castrillón, dice la historia, impulsaron la misión.

Para no extendernos en datos, se puede relatar que después de varios intentos, luchas que se remontaron a la década de los años 20 del siglo pasado, el Congreso de la República aprobó la creación del Quindío, cuya vida administrativa se inició hoy, 1 de julio, pero de 1966.

Durante este tiempo diversos han sido los eventos que se han registrado en esta tierra que día a día, a pesar de su juventud, pretende mostrarse al país como el más atractivo territorio para disfrutar e invertir.

Quindío ha sido protagonista del desarrollo económico del país. El café y sus caficultores han contribuido para la riqueza de nuestra nación —aunque ahora estén olvidados—, y además ya disfrutamos de una declaratoria que corrobora la preponderancia de una actividad y un territorio que es patrimonio de la humanidad.

Precisamente esta semana que concluye se cumplió el primer aniversario de la declaratoria de la Unesco de Paisaje Cultural Cafetero, y como lo hemos reiterado, esta no ha sido articulada a la región como una de las principales fortalezas de una zona que está en la lista de patrimonios del mundo.

Seguiremos recalcando a la sociedad y sus autoridades para que se adelante un plan integral que se traduzca en protección, conservación y bienestar para quienes habitamos este paisaje. No es con desfiles conmemorativos que se alcanzan logros, es con estrategias, líneas, proyectos y trabajo.

Quindío se ha mostrado a su vez con potencialidades en el turismo, debido a sus características y belleza natural, sin embargo el auge de otras regiones y el interés de otros por vender su oferta ha minimizado este propósito por lo que esto es una oportunidad para retomar las ideas de diversificar la oferta, de ampliarla, de darle a los visitantes más parques temáticos, los que ya muchos se han quedado en el papel, a pesar de sus evidentes fortalezas. Se reclama la unión del paisaje, la cultura, el medio ambiente y el turismo en la oferta de un departamento que se caracteriza por su verde y la amabilidad de su gente.

Entre tanto, somos parte del megaproyecto más importante del país en materia de infraestructura, que ofrece oportunidades de desarrollo y de crecimiento económico, sin embargo ya en la recta final el Quindío no se ha integrado a este. Hay que observar por ejemplo qué papel va a tener Calarcá luego de que entre en operación el túnel de La Línea.

Hay voces sobre el tema, pues es bien sabido que megaobras como estas integran o aíslan a los municipios. Igual hay que seguir en el trabajo de consolidar la zona franca y el puerto seco, siendo que el Quindío es paso obligado del interior al Pacífico y su ubicación estratégica le brinda mayores oportunidades que otras.

Es momento de que el Quindío y sus habitantes, sin distingo de ‘color’ político, trabajen unidos. Ya es momento de quitar esos odios punzantes entre unos y otros. De poner el hombro para construir y no destruir. Es la oportunidad para escuchar, respetar y valorar a los opositores, pues también ellos tienen ideas.

Es la hora para que los gobernantes administren para todos y no solo para unos pocos, pues ya no son los candidatos de un partido sino los ejecutivos de un pueblo. Ello, sí es una verdadera demostración de transparencia y de lucha contra la corrupción, esa que tanto nos golpea y merece todo nuestro rechazo.

Es el día de crear, como lo hicieron hace 46 años los padres de este departamento, que sin importar sus ideologías, sus partidos y sin odio, se fundieron en un solo interés que era trabajar por su región para entregarle a su descendencia en verdad un suelo rico, joven y poderoso, que fuera el orgullo de un país.

Un llamado respetuoso y humilde a todos los quindianos para concentrar los esfuerzos para construir una fuerte región que la podamos heredar sin miedo a nuestros hijos.

¡Felicitaciones quindianos!