12 Febrero - 2017

Carlos Enrique Ledher Rivas hizo llover plata sobre Armenia

El narco le regaló una avioneta al departamento del Quindío. Días después se supo que en ese “vuelo” venían 32 millones de dólares en efectivo bien empacados en tulas verde oliva, con rótulos de la Air Force norteamericana. Las décadas de los sesenta y setenta fueron súbitamente agitadas por la bonanza marimbera en las regiones de Colombia, producto de la ampliación de un mercado clandestino de marihuana que llegó desde el Caribe colombiano a Estados Unidos en toda clase de vehículos y retornó en forma de abundantes remesas de dólares que circularon en el torrente social, aún entre las gentes más pobres del país. Especialmente en la costa Atlántica y el Eje Cafetero, en donde se tradujo en una rumba monumental que parecía no tener fin.

Lehder hizo llover plata sobre Armenia
 
“En Macondo llovía plata del cielo”, era la forma en que los escritores Darío Jaramillo Agudelo, Joseph Contreras y Juan Gossain y los investigadores de las ciencias sociales Orlando Fals Borda y Diana Marcela Rojas se referían al inédito acontecimiento en el que un sorpresivo y constante flujo de verdes billetes norteamericanos parecía cubrir como tapetes las ciudades de Colombia. ( En la foto están Carlos Enrique Ledher Rivas, el extinto periodista Alfonso Osorio Carvajal, Miguel A. Capacho, también periodista, entre otros, momento de la inauguración de la Posada Alemana, allí asistió el obispo de la Diócesis de Pereira, Risaralda, Darío Castrillón Hoyos. Se dice que su presencia, misa y bendición de la Posada Alemana le restó mucha preponderancia a Darío Castrillón, era uno de los elegibles para Papa).
 
¿Qué otra imagen podría retratar mejor ese desbarajuste causado por los nuevos ricos y la subcultura consumista a la que dio paso el auge de los alucinógenos, convertida -a falta de educación y cultura política- en un proyecto movilizador de las clases pobres y medias de la sociedad local?
En estas empresas tuvo comienzo la experiencia de numerosos jóvenes quindianos que se  “alistaron” en ese modus vivendi. 1. Destronaron a los Don Juanes y se convirtieron ellos mismos en Narcisos.
 
En el Quindío, simultáneamente su principal producto agrícola, el café, se vio fortalecido por una extraordinaria alza de precios internacionales. De manera que la abundancia monetaria cayó como un maná sobre un pueblo en el que coexistían un sector productivo moderno y exportador, de altos ingresos, con una agricultura de subsistencia y significativos bolsones de pobreza y miseria. 
 
Esa situación de “excesos de liquidez” propició un embriagador despilfarro en toda la zona cafetera. El consumo indiscriminado de licores y sicotrópicos, permitía ver el cuadro de una borrachera colectiva de jóvenes sobre los andenes de la ciudad. La irrupción de los valores del hedonismo y de la lúdica ociosa indujo nuevas formas de comportamiento social. En adelante la ciudad tendría más casinos que universidades y los niños aprenderían matemáticas en los tiquetes del juego del Chance y en lugar de asistir a las escuelas se convertirían en vendedores de ese juego maldito. 
 
Los campesinos cafeteros habían logrado renovar su escaso menaje doméstico y las clases altas adquirieron desafiantes propiedades, electrodomésticos y automóviles de última generación y se fueron de vacaciones al exterior. 2 Se empezaba a experimentar en el  mundo occidental la “era del vacío”, de la civilización consumista, según la cual la estructura de la vida está determinada por la satisfacción inmediata de todos los deseos humanos.
 
Marimba, café y coca
Entonces la sociedad tradicional que progresaba a un ritmo tranquilo, sin contingencias abruptas, fue repentinamente estremecida en su apacible y sencilla cultura por los efectos de la bonanza marimbera y la irrupción masiva de las divisas derivadas de la cocaína y la marihuana, que irrigaron la economía y destruyeron los seculares patrones de conducta. La común expresión de `dinero fácil´ recoge un poco “el sentimiento de lo que viene ocurriendo, en contraste con lo que venía ocurriendo hasta entonces. Se perdió la racionalidad colectiva y se destacó el ingenio individual, la viveza, la astucia, el rebusque, el enriquecimiento sin causa”. 
 
La feria equina
Con la desbordada masa monetaria llegaron consumos culturales no tradicionales o refinadas tradiciones modificadas por la fusión del arte, la música y el deporte espectáculo. Uno de esos, tal vez el de mayor convocatoria en la capital quindiana -el de la Feria Equina- se vio enriquecido por las “adiciones” que los beneficiarios de las bonanzas le insuflaron para convertirlo en seductor show. Por su organización y la modernización del coliseo con pista sonorizada y servicios de óptima calidad, fue elevada a la categoría “Triple A”. Un trabajo periodístico del autor de esta nota revela “un encuentro mafioso” en el coliseo de ferias de Armenia, en el que (el 19-10-85) compartieron  viandas y licores Gonzalo Rodríguez Gacha (El Mexicano), el caballista Fabio Ochoa, el rejoneador Dairo Chica, el comediante Hugo Patiño y el entonces director de la Aerocivil Álvaro Uribe Vélez4  
 
El aterrizaje de Carlos Lehder
Al finalizar esa década, los quindianos habrían de recordar el maremágnum social y político que significó la actividad sociopolítica de Carlos Lehder Rivas (1949) en este departamento.  
 
Gobernaba el país el presidente Julio César Turbay Ayala, con su principal instrumento de control político y social, el `Estatuto de Seguridad´, cuya inflexible aplicación por la cúpula militar puso en vigencia una época de terror para los opositores y el pensamiento crítico y alternativo, pero de complacencia  con las mafias. 
Desde Nassau, Bahamas, la firma “Air Montes”, le hizo llegar al gobernador del departamento Mario Gómez Ramírez una carta fechada el lunes 20 de noviembre de 1978 en la que le anunciaba la decisión de premiar al departamento por “su extraordinario progreso cívico, con la donación de un avión bimotor”. Se trataba de un “Pepper Navajo”, tipo ejecutivo con matricula N50RK, de color blanco y atravesado por una línea vinotinto en su vientre, en el que había espacio para ocho pasajeros, incluida su tripulación. 
La llegada del “Anofeles de latón”, como fue denominado por el progresista quincenario El Cambio liberal, fue de una apoteosis tal que los medios de comunicación regionales la “cubrieron” en vivo, acompañados por el fasto interpretativo de la banda departamental y un imponente desfile de colegios públicos en traje ceremonial, jolgorio que fue rematado con un cóctel en el salón de actos de la gobernación. 
 
La aeronave venía piloteada por Jaime Restrepo, Juan Toro, auxiliar de vuelo y su esposa Tatiana Canal, personajes al servicio de Lehder. Su arribo sin contratiempos se logró merced a la presencia de una misión especial de secretarios del gabinete departamental. Días después se supo que en ese “vuelo” venían 32 millones de dólares en efectivo bien empacados en tulas verde oliva, con rótulos de la Air Force norteamericana, y que uno de los secretarios, renunció a su cargo oficial y se convirtió en el feliz administrador de los bienes de Lehder. 
 
Tiempo después, cuando Lehder, un Latín lover de 32 años de edad, hizo presencia en  Armenia, fue objeto de distinciones sociales y las elites del poder local le prodigaron su aprecio y simpatía en múltiples recepciones, a partir de lo cual fue bautizado lisonjeramente por los periodistas locales como “el industrial colombo-alemán”; en su honor un espacio del edificio del Círculo de Periodistas del Quindío fue consagrado como  “Salón Bahamas” y el periodista conservador Jorge Eliécer Orozco, su presidente, “escribió” una laudatoria biografía que se apresuró a recoger cuando la DEA hizo públicos los antecedentes mafiosos del capo quindiano.
 
Lehder Rivas, vivía a un ritmo de vértigo, como si cada minuto fuera el último de su vida. Hombre pasional, de ambiciones desmesuradas, proclive a la excentricidad, tenía la corpulencia de un fisicoculturista. Se enternecía con las tonadas de John Lennon a quien por cierto le erigió una escultura postmodernista en la Posada Alemana, encargada al escultor Rodrigo Arenas Betancur. Desde una perspectiva doctrinaria, Lehder se regocijaba con la ideología sombría de Adolfo Hitler, de quien tenía un grande óleo y su Main Kampf, la biografía del partido Nazi, desplegados en un altar y un atril, como las biblias en los hogares cristianos. Con él llegó la narco cultura que a partir de allí se impuso como una moda en la literatura, la música y el arte locales. De este sombrío pasaje escribí en La Crónica del Quindío en abril de 1995 un informe de tres entregas titulado “Quindío Mágico”, reseñado en el libro “El señor de las sombras, biografía no autorizada de Álvaro Uribe Vélez”, del escritor e investigador norteamericano Joseph Contreras.
 
Lehder, llegó a tener más poder económico y político que el Comité de Cafeteros y la Gobernación juntos. Con el visible influjo de su capital enorme perturbó la paz social, la actividad política y el funcionamiento de la  economía regional, hasta el punto de que las principales actividades empezaron a girar en torno a sus decisiones. Sus ruidosas fiestas en las que obsequiaba drogas y licor sin tasa ni medida, desbarataron la moral de la juventud. 
Creó empresas atractivas en el sector turístico (en esto fue pionero) como La Posada Alemana, una réplica de las campiñas suizas cuya ruina y desmantelamiento es ahora referencia inevitable del auge y caída dramática de los grandes capos, a un costo de 400 millones de pesos de la época; ganaderas, como “Cebú Quindío”, agropecuarias como “Pisamal” y “Airapúa” y de comunicación como el periódico Quindío Libre, que utilizó como instrumento de comunicación para ejercer la actividad política desde el “Movimiento Latino Nacional”. 
 
En las instalaciones de sus empresas puso en función un montepío a donde los pobres y los profesionales varados o los ricos en descenso concurrían para “empeñar” objetos de uso doméstico, que les eran devueltos cuando cumplían responsablemente con un número determinado de asistencias a las manifestaciones políticas convocadas por el líder mafioso. Aspiraba a altos destinos en la actividad pública y esto lo perdió. Inicialmente contó con la complicidad de los dirigentes tradicionales que lo vieron como un mecenas para financiar sus actividades clientelistas; al tiempo, obtuvo una especie de legitimidad por parte de la Iglesia católica, a través de Monseñor Darío Castrillón, a la sazón Obispo de la diócesis de Pereira, quien percibió por ese entonces las nunca desmentidas “narcolimosnas”, al oficiar la misa de inauguración de la Posada Alemana.
 
Cuando apareció la segunda edición del `Quindío Libre´ su noticia más destacada se refirió a la adhesión pública de dos militantes del M-19 (`El Loco´ y `la Chilindrina´) al Latino Nacional, colectivo plural al que llegaron masivas deserciones de los partidos tradicionales, que llegó a elegir en las elecciones municipales 12 concejales y dos diputados en el departamento.  
 
Su incursión en la política regional le causó fricciones con algunas autoridades públicas y dirigentes políticos, pero finalmente logró su complicidad echando mano de sus mejores recursos tanto orales como pecuniarios y pecuarios. Una de estas estrategias fue la de hacerles fuertes donaciones económicas, comprarles todas las boletas de las rifas a las campañas y no reclamar los premios; darles vacas y cerdos para sus asados y festivales comunitarios y enviarles gente para llenar sus vacíos recintos. Así fue legitimado en la práctica su método de incorporación a la actividad proselitista. Estaba jugándoles a los caciques (y cacicas) tradicionales con sus mismos métodos de enajenación electoral.
Después de haber fundado el MAS, (Muerte a Secuestradores), cuyo slogan era “Preferimos una tumba en Colombia a una cárcel en los EE.UU.”), y ofrecer pagar toda la deuda externa de Colombia (en ese momento de US.987.000.000.oo) con socios como Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha (alias el mexicano) y esconderse de las autoridades, anunció que había decidido conformar un ejército de 500 hombres, con quienes pretendía “defender la soberanía continental”. De ese tamaño eran sus ambiciosos sueños.
Lehder, fue capturado en Romeral (Guarne-Antioquia) y el jueves 5 de febrero de 1987, en una operación express, el gobierno del presidente Virgilio Barco lo extraditó a Estados Unidos en donde fue sentenciado a cadena perpetua más 135 años.   
 
Alpher Rojas Carvajal
Investigador en Ciencias Sociales y Magister en Estudios Políticos
 
Opiones de los lectores de La crónica del Quindío virtual y de colombiaparatodos.net:
Jose Torres Alarcon · Armenia
El posible retorno de este señor a Colombia podria ser muy incomodo para muchos que formaron parte de su circulo mas cercano y que hoy muy seguramente disfrutan de altas dignidades en el estado. Para los gringos Ledher es el simbolo para demostrar que nadie se mete con ellos y se queda tranquilo y alla se quedara hasta su muerte. El estado no tiene interes en que vuelva, ni siquiera como gesto humanitario. 
Si bien es la misma cosa, el slogan "Preferimos una tumba en Colombia a una cárcel en los EE.UU" identificaba al grupo de Los Extraditables y no al MAS
Cesáreo Herrera Castro · Owner en Autónomo
Alpher, Jorge Eliécer no contó en su mal logrado libro, Ledher, el hombre, que las directivas del Círculo de Periodistas del Quindío, CPQ, organismo al que siempre ha pertenecido, igual muchos comunicadores que todavía están en los medios, que Carlos Enrique Ledher Rivas regaló un dineral para que organizaran en su sede del parque Valencia un salón social y al que bautizaron Salón Bahamas, menos mal que el expresidente Carlos Lleras Restrepo en su publicación semanal, Nueva Frontera, se refirió a ese detestable episodio, lunar protuberante del Círculo de Periodistas del Quindío. Las cosas hay que decirlas con o por su nombre propio, me gusta su enfoque de este capo, uno de los que más cárcel ha pagado y seguirá pagando a nombre de toda la mafia colombiana. Alpher, en Armenia y el Quindío siguen ardiendo los caballos. Recuerdo su nota en El Tiempo: "Caballos que arden". Si no es así por favor me recuerda el titular y también de su salida del Quindío porque el comandante de la Policía del Quindío de ese entonces no le quiso ofrecer protección después de conocer un sufragio que llegó a su residencia.
Luis Javier Martínez Escobar · Colegio San José - Hermanos Maristas Armenia Colombia
En Armenia corrían ríos de plata, muchos hablan pero se olvidan que sus bolsillos estaban repletos de muchos dólares, ya se les olvidó o no quieren recordarlo.
Eliecer Santanilla · Director ejecutivo en Cuarto Poder
Magnífico articulo, lo he disfrutado mucho. aprovecho a quienes quieran leer un poco más sobre la influencia del "Mágico" visitar este blog donde reposa un antiguo artículo de mi autoría titulado: La Posada Aleman no es un cuento Criollo http://posadaalemana.blogspot.com.co/
Umberto Senegal · Universidad del Quindío
Apreciado Alpher, oportuno y esclarecedor tu documento sobre aquel personaje nocivo.Y sobre ese contaminador, venenoso hito quindiano donde se configuraron, en público y en la sombra, los enfermizos principios de cuanto sueñan y viven algunas de las antiguas y parte de las actuales generaciones, en torno a cuyos detalles humanos y sociales pocos historiadores y periodistas quindianos se atreven a indagar para señalar las graves repercusiones que sobre la vida y el desarrollo del departamento atrajeron las actividades de este individuo y sus asociados, cuyo dinero, ideales, protagonismos, habilidades y excentricidades fueron la visible raíz de un árbol con múltiples ramificaciones en todos los estratos sociales, culturales, económicos, religiosos, sexuales y políticos de nuestra región.
 
Si quienes trajinan por la historia del Quindío no optaran por discretos silencios y ostensibles olvidos sobre el tema y el personaje de marras, centenares de rabos de larga y abundante paja arderían, no solo por estos parajes, sino en otros lugares de Colombia. Si este presidiario decidiera escribir y publicar sus memorias, muchas luces arrojaría sobre esa gangrenada parte de la historia de Colombia que, poco a poco, van revelando, esclareciendo y escribiendo algunos investigadores.
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Julian Valencia · Fundación Universidad Autónoma de Colombia
Fue el peor cáncer del país el narcotráfico, donde la juventud quiso todo fácil, no estudiaban ni trabajaban... crearon el asesino llamado sicario y aún existen vestigios de esas épocas que en nada favoreció al país y a contrario quedó con la chapa de el país de la coca.
Gonzalo Echeverry González · Armenia
Y miren siempre el monumento que quedó de todo eso en la entrada a Salento y ahora en manos del gobierno peor esta negligencia oficial de los que manejan esta clase de bienes, pura basura, pobres pendejos con Santos a la cabeza.
Luis Alberto Londoño Pinto · Universidad de Medellin
El narcotráfico permeó toda la sociedad colombiana. Todos los políticos directa o indirectamente se benefician de estos dadores de dineros a diestra y siniestra... Y el periodista que se meta con ellos será aniquilado .. por eso lo mayoría o casi todos no se vuelven mártires y reciben los dineros siniestros, gran problema mientras los americanos y europeos consuman por su poder adquisitivo.
Juan Carlos Sanchez Zuluaga · Universidad de Viña del Mar, Chile
Si él volviera, cuántos armenios dizque prestigiosos empresarios, dueños de fábricas de muebles, de electrodomesticos, dueños de servitecas grandes y de restaurantes temblarían teniendo que devolver grandes fortunas, ¡ah que prestigio de sociedad!
Dario Fernandez · UPB Colombia
Para dar lora eran los duros. Recuerdo otro lorudo que algunos periodistas llamaban el industrial -don fulano-, que una ciudad de hierro que funcionaba frente a la bomba Bolívar en la calle segunda la puso gratis todo el día para que los niños disfrutaran de los juegos mecánicos.... y, ¿de qué le sirvió todo ese papagayo?. Mundo fariseo y servil.
Norberto Callejas · La gran colombia armenia
Le faltan muchas cosas mas para narrrar, se le olvida decir que muchos periodistas fueron vasallos de é.
Lorena Diaz · Desempleada en la pobreza.
La única diferencia entre un narcotraficante de los 80s como Carlos Lehder, con los politicos de clase alta de Colombia, es que el narcotraficante creaba empresa, industria y desarrollo. Y el político está tranquilo sin problemas judiciales.
José Rodrigo Muñoz Guevara · Politécnico AGS - La Salle - Sogamoso
Todo esto fue muy grave, pero lo mas lamentable es que sabiendo varios de estos señores quién fue y es verdaderamente el sujeto director de la Aerocivil de la época, que permanentemente se reunía con esos capos en todas las ferias equinas y plazas de toros del país, y después de saber todo lo que ha hecho este malandrín, delincuente, narcoparamilitar, asesino y desplazador, enemigo de la paz, todavía lo sigan idolatrando, venerando y defendiendo sus ilícitas actuaciones; que pesar de nuestro pueblo, pero afortunadamente se sabe y y se sabrá dentro de muy poco todas o la mayoría de sus ilicitudes. Viva Colombia. Viva el Quindío. Viva Armenia. Usted, notable periodista y señor Alpher Rojas Carvajal, sabe mejor que yo que todo eso es verídico.
Sebastian Velandia Giraldo · Co-Founder/CEO en Grupoly
Gracias a Dios se llevaron a esa escoria, basura de la sociedad
De Man Dante
¿Será que le sirve de ejemplo a los actuales actores mafiosos en el Quindío, que aliados y "enamorados" de las actrices políticas quieren también actuar en politica? ¿Será que entienden que el ejercicio de la política financiado con los dineros de la mafia de la droga no conduce sino a la cárcel y al desprecio del pueblo?
Alberto Naranjo Aguirre · Armenia
Para no repetir y no olvidar.
Alexandrovik Yusupov · The art students league of new york 1995 to 1999
Welcome Back to Colombia .
Alberto Naranjo Aguirre · Armenia
aplausos.
 
"Mesiánico y obsesivo": así era Carlos Lehder, el primer gran narco colombiano extraditado a EE.UU. hace 30 años
Natalio Cosoy (@nataliocosoy)
BBC Mundo, Bogotá
3 febrero 2017
 
Carlos Lehder (foto de archivo)Derechos de autor de la imagen Policía Nacional de Colombia
 
Lehder llegó a convertirse en uno de los hombres más ricos de Colombia.
Este año cae sábado, mejor día para rumbear, pero en 1987 el 4 de febrero era miércoles. Sin embargo, en una finca del municipio de Guarne, departamento colombiano de Antioquia, no les importaba: había fiesta.
Es que para los capos del Cartel de Medellín los días laborables y los no laborables no tenían nombre, y para Carlos Lehder Rivas, menos.
Sin embargo, ese fue el día que para este hombre se acabó la fiesta.
Este sábado se cumplen 30 años de que se convirtiera en la primer gran figura del narcotráfico en ser extraditada desde Colombia hacia Estados Unidos. (Curiosamente, un mes más tarde Colombia creaba la Dirección Antinarcóticos de la Policía.)
Los grandes capos del narcotráfico en América
Lennon y Hitler
"Un lunático llamado Carlos Lehder, mitad colombiano, mitad alemán, cien por ciento playboy. Gran admirador de John Lennon y Adolf Hitler". Así lo presenta la serie Narcos en su primer capítulo; algo que confirman muchas otras fuentes documentales; también señalan que admiraba al "Che" Guevara.
 
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"Carlos Lehder Rivas es quizá el único de los grandes jefes de la mafia colombiana que más que empleados, ha tenido seguidores", se lee en un artículo de la Revista Semana publicado días después de su caída. "Encarretador, mesiánico y obsesivo, es también el único que se preocupó por formarse culturalmente", agrega el texto.
 
Nació el 7 de octubre de 1949 en la ciudad de Armenia, en el departamento del Quindío, en el Eje Cafetero colombiano. Su padre, un ingeniero alemán de nombre Wilhelm, que había emigrado a Colombia en la década de 1920, donde estableció un negocio de construcción; su madre, la colombiana Helena Rivas.
 
Dólares incautados (foto de archivo)Derechos de autor de la imagen Policía Nacional de Colombia
 
A lo largo de la lucha contra los carteles del narcotráfico la Policía incautó millones de dólares.
Carlos fue el menor de tres hombres y una mujer que concibió la pareja. Sus padres se divorciaron cuando tenía cuatro años. Tras pasar de internado en internado, a los 15 años se fue a vivir a Estados Unidos.
 
De los autos a la cocaína
 
"La gente que lo conoció en esa época decía que era algo callado pero muy ambicioso, un inteligente y respetuoso timador", cuentan Guy Gugliotta y Jeff Leen en su libro "Reyes de la cocaína".
Según Gugliotta y Leen, odiaba a Estados Unidos y quería inundar el país con cocaína para desestabilizar su sistema político.
Carlos Lehder en la cárcel de Marion, en EE.UU. (foto de archivo)Derechos de autor de la imagen Patricia Rincón/ Revista Semana
 
Carlos Lehder todavía paga una condena de 55 años (reducida de 135) en Estados Unidos.
"A principios de los setenta", cuenta el artículo de Semana, "era ya el cerebro de una compleja red de compraventa y contrabando de carros robados, y según todos los datos que recopiló por aquellos días el FBI, había logrado amasar una pequeña fortuna".
En 1974 ya se dedicaba además al tráfico de marihuana (de la que él mismo era asiduo consumidor), y por eso terminó preso en la cárcel de Danbury, Connecticut, donde empezó a pensar en llevar cocaína desde Colombia, algo que empezó a poner en marcha a partir de 1975, al salir de prisión.
 
Cayo Norman
 
Lehder estuvo desde los inicios en el cartel de Medellín liderado por Pablo Escobar y llegó a ser uno de los hombres más ricos de Colombia.
Pintura de Pablo EscobarDerechos de autor de la imagen Getty Images
 
Carlos Lehder fue parte del Cartel de Medellín, liderado por Pablo Escobar.
"A mediados de 1978, el narcotraficante (...) compró la mitad del islote Cayo Norman en las Islas Bahamas cerca a la costa sur de la Florida", cuenta Eduardo Sáenz Rovner en un artículo publicado en 2011 en la revista Cuadernos de Economía, de la Universidad Nacional, de la que es investigador.
Pero terminó apoderándose de toda la isla: "Sus hombres, norteamericanos, colombianos y alemanes, hostigaron a los vecinos y visitantes a punta de pistola... Para que no quedaran dudas un cadáver acribillado a balazos fue encontrado en un bote de placer a la deriva".
La isla se volvió lugar de paso para los vuelos del Cartel de Medellín, en pequeños aviones de Lehder, quien ideó las rutas.
Cayo NormanDerechos de autor de la imagen Policía Nacional de Colombia
 
Lehder era propietario de la mitad de esta isla en las Bahamas.
Pista de aterrizaje de Cayo Norman.Derechos de autor de la imagen Policía Nacional de Colombia
 
La pista de aterrizaje de Cayo Norman.
 
Además de todo, patrocinó un movimiento político (Movimiento Latino Nacional, que consiguió en 1984 escaños en asambleas municipales y en la departamental del Quindío), fundó un periódico (Quindío Libre) y estableció un hotel campestre (La Posada Alemana).
 
El periodista colombiano Jorge Enrique Cardona Alzate, cuenta en el libro "Días de memoria", que Lehder transformó La Posada Alemana en un lujoso complejo hotelero con discoteca, rodeado de excentricidades, como dos leones enjaulados en el aparcamiento.
 
"Como homenaje al célebre integrante de los Beatles, John Lennon, asesinado en diciembre de 1980 en Nueva York, contrató al reconocido escultor colombiano Rodrigo Arenas Betancur e hizo instalar frente al ostentoso estadero una estatua tamaño natural del artista desnudo, con tres huecos en el pecho simbolizando los disparos, una guitarra en su mano derecha y la palabra 'amor' cubriendo sus genitales", escribe Cardona Alzate.
 
La captura
 
Su vida de excentricidades y lujos se acabó con su captura a los 37 años, sobre la que hay diferentes versiones.
Mark Bowden, en el libro "Killing Pablo" ("Matando a Pablo"), asegura, como muchos otros, que Escobar traicionó a Lehder.
"Apostando a que Estados Unidos tenía más interés en combatir a los comunistas que a los narcos", cuenta, "sus abogados se acercaron al Fiscal General de EE.UU. en 1986 con una oferta de información contra guerrillas comunistas, las FARC, el ELN y el M-19, a cambio de una amnistía por sus crímenes con las drogas".
 
Bowden dice que, entonces, Pablo Escobar ofreció un gesto de buena voluntad: "La policía colombiana fue informada acerca de una fiesta que Lehder había organizado para el 4 de febrero de 1987".
 
Operativo de captura de Escobar en 1993.Derechos de autor de la imagen Getty Images
 
Mientras Lehder terminó extraditado, Escobar falleció acribillado en diciembre de 1993.
Sin embargo, Jorge Enrique Cardona Alzate, relata otra versión, una en la que la clave parece haber sido la suerte (mala para Lehder, buena para la Policía).
 
"El mayor de la Policía de la localidad de Rionegro William Lemus, en cumplimiento de un operativo de rutina para corresponder reclamos de la comunidad ante sucesivos escándalos diurnos y nocturnos en la finca Berracal, con unos pocos tiros y apenas un sujeto herido en uno de sus glúteos, terminó capturando al poderoso narcotraficante Carlos Lehder Rivas y a 14 acompañantes que se entregaron mansos", cuenta.
 
Cardona Alzate recuerda que Lemus le dijo a los medios en ese momento: "Dios mío, nos cayó la Virgen del cielo".
Sea cual sea la versión cierta, terminó ese mismo día en un avión de la DEA que lo llevó a Estados Unidos. La autorización para su extradición ya tenía la firma del Ejecutivo colombiano desde mayo de 1984.
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En EE.UU. fue condenado a cadena perpetua y a 135 años de cárcel; aunque a cambio de colaborar en el juicio contra el expresidente panameño Manuel Noriega EE.UU. se le rebajó la sentencia a 55 años de prisión, aunque él asegura que le habían prometido bajarla a 30 años.
 
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En 2015 le envió una carta al presidente Juan Manuel Santos (ya había hecho lo propio en 2010, cuando el presidente era Álvaro Uribe), quejándose por eso. También le pide que haga gestiones para que pueda regresar a su país. "Merezco morir en Colombia", decía la misiva.
Plano de Tranquilandia.Derechos de autor de la imagen Policía Nacional de Colombia
Tranquilandia era un inmenso complejo de producción de cocaína del Cartel de Medellín, que fue destruido por la Policía en 1984.
 
En la carta hay un párrafo curioso, en el que justifica el rol del Cartel de Medellín en el negocio del narcotráfico: "Desde el año 1970, ante la propagación global de la subcultura de la droga estimulante, un grupo de visionarios contrabandistas paisas (de Medellín y el Eje Cafetero), atendiendo a la demanda, logramos lo que por milenios los alquimistas no pudieron, el convertir un kilo de hojas refinadas en un kilo de oro puro".
 
¿Realmente mueren seis personas por cada kilo de cocaína, como dice la serie "Narcos"?
 
Con la salida de personajes como Lehder o Pablo Escobar, muerto en un operativo policial el 2 de diciembre de 1993, fueron desapareciendo de la escena este tipo de narcos poco discretos y fueron reemplazados en el negocio por narcos que aprendieron que era más seguro mantener un bajo perfil.
 
Pero el negocio de ese "oro puro" nunca desapareció.
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