18 Julio - 2020

Armenia sigue en las mismas y solo con desobediencia civil lograremos el cambio: cacerolazos y plantones

Se dio mañas la casta política regional (con el gobernador Jaramillo en primer lugar) para sortear a conveniencia la crisis política e institucional de Armenia y Calarcá. Después de la suspensión de los alcaldes Ríos y Balsero ordenada por la Procuraduría y con los procesos penales en curso en la Fiscalía, para el caso de Armenia, se esperaba que la propuesta del Mais nos diera un respiro y se oxigenara la institucionalidad de la capital quindiana.

Por Horacio Duque Giraldo
 
 
Pero el recurso de los dueños del poder fue la dilación y la argucia  para ganar tiempo y acumular recursos burocráticos en la perspectiva de ajustar cuentas entre las facciones en la reyerta silenciosa, esto es, entre el gavirismo y la mafia de Cambio Radical de 'Toto'.
 
Avispado que es el gobernador acomodó uno de los suyos como encargado de la administración local, quien hizo el juego sucio con los dos articulitos del Plan de Desarrollo que tiene a la ciudad sin su Plataforma Programática hasta el 2023; se trató de una cortina de humo para asaltar la burocracia y la contratación en un tejido bien hilvanado por la señora Aristizábal Salegh desde la poltrona de Telecafé.
 
Lo que ha ocurrido en las semanas transcurridas es que los dueños del poder político en la región, las mafias que han capturado el Estado, acordaron con el Mais (un supuesto movimiento alternativo) dejar las cosas tal cual y para el efecto encargaron a la abogada Claudia Milena Rivera para que gestione otro tanto como interina los asuntos de la ciudad.
 
No tengo nada contra ella como persona pero  lo aconsejable es observar cada una de sus movidas  en el campo administrativo y de la planeación del desarrollo.
 
Ella ha dicho que la “transparencia, la disciplina, la ley y la equidad” prevalecerán en su encargo. Ojala así sea. Para empezar debería organizar la Oficina de Transparencia en la Alcaldía, descartar los articulitos neoliberales de Ospina Gómez y orientar el gasto público a darle apoyo a las familias más pobres de la ciudad, duramente golpeadas por la peste de la Covid19.
 
Pero soy escéptico. Me huele que todo esto es un maquillaje de los mismos de siempre. Un adorno para tapar el quiebre de las instituciones y de la ética pública que fue desterrada de la vida institucional de la ciudad.
 
Pero, como quiera que en la actual coyuntura el factor de mayo incidencia en el curso de los acontecimientos ha sido la potente movilización ciudadana con diversos recursos como los cacerolazos (Edeq), los plantones, las denuncias, las banderas rojas, las movilizaciones estudiantiles, el uso intenso de las redes y la acción de los medios de comunicación y columnistas independientes, es menester que tal elemento no se diluya y eleve su voz denunciando las irregularidades, las trampas, la corrupción y el juego sucio de los politiqueros que tienen como prioridad sus turbios intereses.
 
Ríos cayó gracias a la protesta popular contra la corrupción y el fraude en la contratación hecha con las facultades de la Emergencia. Lo mismo sucedió en Calarcá con Balsero.
 
Lo que procede ahora es hacer uso del recurso de la Desobediencia civil a través de la campaña “Armenia se respeta” para que en un proceso constituyente popular impongamos un viraje en el oscuro tiempo que atrapo la ciudad. Tiene que darse la desobediencia civil contra el intento de reabrir colegios en una situación tan peligrosa para los niños. Hay que dejar sentir la desobediencia civil contra la corruptela y el trafica clientelar del Gobernador y los alcaldes. Hay que hacer desobediencia civil contra un alcalde inescrupuloso y abusador como el de Tebaida.
 
Lamentable que el Mais hubiese escogido el camino oscuro de la componenda y la manipulación para facilitar desde Bogota el juego perverso de los viejos dueños del poder en el Quindío. Ante la historia queda escrita su felonía y su vulgar oportunismo.