13 Septiembre - 2018

Armenia en un laberinto

El despelote en que está sumida la ciudad de Armenia y sus instituciones es como para un record guiness. Los habitantes de la capital del Quindío ven diluirse cada día lo que Mauricio García Villegas caracteriza en sus libros como el “derecho al Estado”.

Apartheid Institucional en Armenia
 
Por Horacio Duque Giraldo
 
En su línea de pensamiento estamos inmersos en un apartheid institucional desconociendo el Estado constitucional, el Estado social de derecho consagrado en la Carta de 1991 con todo su repertorio de garantías.
 
Mientras se solventan los problemas surgidos con ocasión del encarcelamiento del Alcalde titular, el gobernador Osorio encargó al Jefe de Planeación del Quindío, señor Arias, para que asumiera la dirección de la administración publica en Armenia. Desafortunadamente el desempeño de éste no ha sido completamente adecuado a las complejas circunstancias en que se desenvuelve la ciudad. El tema de Valorización está a la deriva y las obras paralizadas, lo que ha propiciado la demanda de la devolución de los dineros recaudados hasta el momento, más de 60 mil millones de pesos.
 
La destitución de la Jefe de Planeación Municipal, Dra. Hincapié,  quien ha fijado su posición frente a la pretensión de ciertos constructores piratas de desconocer las normas expedidas para proteger los estratégicos recursos hídricos de la ciudad, afectados por construcciones adelantadas con el desconocimiento de las prohibiciones legales vigentes en materia ambiental; e igualmente su defensa del Paisaje Cultural Cafetero seriamente perturbado con la descontrolada expansión urbana en la Avenida el Centenario, es un acto desatinado e insensato que pone en evidencia la inclinación corporativista de Arias Young.
 
Nada de raro que en este caso se esté gestando un  proceso de “puerta giratoria” para que en el futuro veamos a este simulado tecnócrata de gerente de una de esas empresas inmobiliarias que pretenden acumular riqueza pasando por encima de los recursos ambientales de la ciudad.
 
La destitución de la Jefe de Planeación es, hasta el momento, el peor producto de la efímera y polémica gestión del flamante alcalde encargado.
 
Lo inadmisible es que en la ciudad asistamos cruzados de brazos al desconocimiento del derecho al Estado y a la ciudad para que los más poderosos, las mafias oscuras, las manos negras y morenas de siempre, impongan sus privilegios y abusos como lo hacen quienes en el Norte se apropian del espacio público con la complicidad de ciertas autoridades sinvergüenzas.
 
Armenia exige transparencia, honorabilidad y responsabilidad en los gobernantes de turno. El laberinto en que esta la ciudad no es algo casual, parece un deliberado rio revuelto armado para que los gamonales de la politiquería y la corruptela hagan su agosto.
 
Horacio.duque.giraldo2019@outlook.com