01 Enero - 2017

2017 abrió con terrorismo en Estambul, Turquía, 39 muertos en una discoteca

El terrorismo golpea el club más elitista de Estambul durante la Nochevieja. El atacante abandonó el arma en la discoteca donde asesinó a 39 personas. Ya hay indicios sobre la identidad del autor. ( Foto, cortesía EFE).

En Turquía se revivió el terrorismo, empezó mal el año 2017, 39 muertos e igual número de heridos
 
EFE
 
El blanco del atentado terrorista que hoy uno de enero de 2017 causó 39 muertos y 65 heridos en Estambul, Turquía, en el club Reina que es el lugar de cita más exclusivo de la ciudad, y probablemente también el más caro, frecuentado tanto por la alta sociedad turca como por extranjeros.
 
Estambul, 1 ene (EFE).- El blanco del atentado terrorista que hoy causó 39 muertos y 65 heridos en Estambul, el club Reina, es el lugar de cita más exclusivo de la ciudad, y probablemente también el más caro, frecuentado tanto por la alta sociedad turca como por extranjeros.
 
De hecho, la gran mayoría de los heridos y muertos en el atentado son foráneos y provienen sobre todo de países árabes, confirmaron las autoridades turcas.
 
El club Reina, un terreno de casi mil metros cuadrados en gran parte al aire libre y situado frente a la orilla europea del río Bósforo, es el lugar de encuentro para quien quiere sentirse parte de la sociedad elegante no solo turca sino internacional.
 
No es fácil entrar en el selecto club, que exige una estricta etiqueta, se quejan algunos clientes frustrados, mientras que otros aseguran que buscan el local porque "allí es fácil ver a famosos".
 
El propio club se presenta en la web con fotos de personajes como Joaquín Cortés o Esther Cañadas y no es raro que alguna de las celebridades llegue en yate privado hasta su amarradero.
 
Pero en la madrugada del domingo, cuando del 2017 aún no había pasado hora y media, el Bósforo sirvió de vía de escape a numerosos clientes que prefirieron lanzarse al agua helada antes que esperar las balas del asesino, que disparaba de forma indiscriminada contra la muchedumbre.
 
Una lancha de la Guardia Costera turca acudió pronto y salvó a quienes habían buscado una vía de escape por el agua, y no consta que hubiera víctimas por ahogo.
 
Los testigos han descrito en la prensa turca un terrible pánico, en el que algunos incluso perdieron el conocimiento durante un suceso que duró siete minutos desde la llegada del asesino.
 
El asaltante no necesitaba vestir de etiqueta: disparó las primeras balas de su arma automática en la acera ante el local, matando a un guardia jurado y a un civil antes de lanzarse al interior del club.
 
Otro vigilante, que se hallaba dentro, confesó a la prensa que se escapó al oír los tiros.
 
"No vi qué vestía el atacante. Escuché tiros de un arma automática. Salimos corriendo, qué íbamos a hacer", dijo el empleado Emrah Altun a la prensa turca.
 
El Reina, que abrió sus puertas en 2002, dispone también de un restaurante con cocina turca e internacional, pero lo que atrae el turismo es, sobre todo, su carta de bebidas, solo accesible a los bolsillos bien surtidos.
 
Si en los últimos años no era raro ver a europeos entre la clientela, el club, como toda Turquía, es cada vez más destino de los turistas provenientes de los países árabes cercanos, bien provistos de petrodólares y sedientos de un ocio que es difícil de compaginar con las leyes de Arabia Saudí u otros países del Golfo.
 
La ministra de Familia turca, Fatma Betül Sayan Kaya, informó de que entre los muertos y heridos abundaban ciudadanos de Arabia Saudí, Líbano, Marruecos y Libia, y que en gran parte eran habituales del club o de Turquía.
 
El diario Cumhuriyet, por su parte, asegura que se han identificado los cadáveres de tres jordanos, dos tunecinos, un iraquí y una israelí, mientras que fuentes diplomáticas aseguraron a Efe que, hasta el momento, no se sabía nada de latinoamericanos entre los heridos o muertos.
 
Aunque el Reina ha sido siempre un sinónimo del estilo de vida de la clase alta de Estambul, con este ataque se ha convertido también en un símbolo de lo que muchos turcos llaman "estilo de vida" a secas, es decir, el hábito de reunirse en bares y beber alcohol, algo infrecuente en las clases sociales que votan al gobernante Partido de Justicia y Desarrollo (AKP), de orientación islamista.
 
Tal vez por esto, dos grupúsculos de izquierda, el Partido Socialista de los Oprimidos (ESP) y la Federación de Asociaciones de Juventud Socialistas (Sgdf), cuyos miembros fueron en julio de 2015 víctimas del atentado yihadista de Suruç, que dejó 30 muertos, convocaron hoy una marcha al local para dejar flores rojas.
 
Pero a los policías desplegados en la zona no les convenció el gesto de solidaridad de la clase obrera con la élite económica: impidieron que la marcha se acercase al sitio y detuvieron a 14 manifestantes, informó el diario Cumhuriyet.
 
El terrorismo golpea el club más elitista de Estambul durante la Nochevieja
El atacante abandonó el arma en la discoteca donde asesinó a 39 personas. Ya hay indicios sobre la identidad del autor.
 
EFE
 
EFE01/01/2017 - 17:39
La policía turca continuaba hoy tras la pista del autor del ataque de anoche contra un selecto club nocturno de Estambul, en el que murieron al menos 39 personas y otras 69 resultaron heridas.
 
El primer ministro turco, Binali Yildirim, afirmó que el atacante, que permanecía huido más de 20 horas después del atentado, dejó su arma en la exclusiva discoteca "Reina", situada en la orilla europa del Bósforo, donde irrumpió hacia la 01.30 hora local (22.30 GMT) y disparó indiscriminadamente contra la gente que festejaba la llegada del Año Nuevo.
 
"Es un terrorista como ya los conocemos. Disparó al policía de la puerta, entró y ametralló y mató a personas inocentes. Entonces dejó el arma y abandonó el lugar aprovechando el caos", dijo Yildirim.
 
El jefe del Gobierno no especificó el tipo del arma usado, que según algunos testigos era un fusil tipo "kalanishkov", mientras que otros hablan simplemente de un "arma automática".
 
"He oído que el terrorista iba vestido de Papá Noel. No es cierto", dijo Yildirim, con lo que desmintió ciertas informaciones basadas en testimonios de que el hombre se había disfrazado.
 
El primer ministro aseguró que la policía cuenta con algunos indicios sobre su posible identidad, sin dar más detalles.
 
Según el diario Hürriyet, el atacante huyó del local en medio del caos generado por los disparos y se hizo pasar por un civil asustado.
 
El rotativo afirmó que, de las 39 víctimas mortales -25 hombres y 14 mujeres-, 11 son de ciudadanos turcos, 24 de otros países, mientras que quedan 4 cuerpos sin identificar.
 
Las autoridades han identificado a siete de nacionalidad saudí, cuatro de Irak, tres de Jordania, dos de la India, dos de Túnez, dos del Líbano, una de Canadá, una de Siria, una de Israel y una de Bélgica.
 
El primer ministro turco, Binali Yildirim, aseguró que las autoridades cuentan con indicios sobre la posible identidad del "terrorista", sin dar más detalles al respecto.
 
Por otra parte, fuentes diplomáticas confirmaron a Efe en Estambul que por el momento no se sabe nada de ciudadanos latinoamericanos entre los muertos y heridos en el ataque.
 
Las autoridades turcas impusieron tras el ataque un bloqueo informativo, una medida habitual después de grandes atentados en el país eurasiático.
 
El club Reina es un conocido lugar de ocio de la alta sociedad de Estambul y frecuentado por celebridades, futbolistas y empresarios.
 
Un camarero del local indicó al diario Hürriyet que en el local había unas 500 o 600 personas festejando la llegada del 2017.
 
Según relatan testigos al mismo diario, numerosos clientes de la discoteca se lanzaron al mar, y la Guardia Costera realizó una operación de rescate para salvarlos.
 
El dueño del club, Mehmet Koçarslan, aseguró al diario Hürriyet que los servicios secretos estadounidenses ya habían avisado de posibles ataques una semana antes y que se habían tomado medidas adicionales de seguridad a orillas del Bósforo.
 
La Policía había desplegado a unos 25.000 agentes anoche en Estambul para prevenir atentados, después de que el país se viera golpeado por una oleada de ataques en los últimos años.
 
Si bien todavía nadie ha reivindicado el atentado, las emisoras turcas señalan que la policía está centrando sus investigaciones en el grupo terrorista Estado Islámico (EI).
 
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo que este tipo de atentados busca desestabilizar a Turquía, y lo relacionó con la conflictiva situación de la región.
 
"Estos ataques perpetrados por diferentes organizaciones terroristas contra nuestros ciudadanos no son independientes de otros incidentes que suceden en la región", aseguró Erdogan.
 
"Turquía está determinada a hacer lo que sea necesario en la región para mantener la seguridad y paz de los ciudadanos turcos", dijo Erdogan en aparente referencia a la lucha del ejército turco contra el EI en Siria.
 
En total, el EI perpetró en Turquía 14 atentados en los últimos dos años que causaron unos 250 muertos, entre ellos civiles, turistas extranjeros, policías y soldados.